Héctor Tabares Vásquez
Esta región se ha caracterizado en su capacidad de rehacerse y de realizar obras sociales de enorme envergadura, asistida, revestida de seres humanos dotados de gran sensibilidad, aparte de otras cualidades, superando la sección económica, en el interés de conquistar un lugar mucho más grato en el orden comunitario y generacional. Ahora, no es la cuestión únicamente de sacar a flote y de volver a seriar ese botín gregario y a enarbolar tal bandera, porque fuera de constituir virtud, no es tiempo de repetirse y pregonar aquello significativo de un ADN perpetuado, consuetudinario. Además, formamos parte de un conglomerado igualmente saturado de un aire leguleyo, politiquero, tradicionalista y romántico, en veces adosado y permeado en arandelas de otro sentir nada sano o provechoso. Como en el argot popular: “El palo no está para cucharas “y las prioridades son de otra contextura y proporciones. Atrás la prosa, la retórica, los discursos populistas y las promesas de toda índole. Llegó el momento de la verdad, la ocasión en aras de emprender un restauración, a la manera de un nuevo nacimiento de ciudad, un emprendimiento diverso orientado hacia la construcción de casas, edificios, apartamentos, bajo la égida de tecnología moderna, encausada en cimientos de dura consistencia, de proyecciones avanzadas en el área correspondiente. Desde luego, es preciso acudir a los gremios, empresas, entidades dotadas de la suficiente y numerosa población activa, profesional, idónea y especializada en el renglón respectivo. Es abogar por el surgimiento de la clase dirigente alejada y distanciada de esa entretenida en las discusiones referidas al mando y a las jerarquías de la época. Obviamente es innegable la intervención de la jefatura y el liderazgo en los órdenes nacional, departamental y municipal, de la injerencia de las diferentes Ramas del Poder Público a efecto de obtener la positividad de los recursos necesarios, pero imperativa la separación de otros elementos distractores, en lo posible de la dirección, manejo y asesoramiento de los planes, ejecuciones y tareas pertinentes. Es saludable decirlo y afirmarlo de una vez, parecería haber arribado el periodo requerido y oportuno de ingeniería distinta, de aquella de alcances futuristas, canalizada en prospectos de los cuales sea importante destacar el sector olvidado de la prevención y de los puntos clave a tener en cuenta en etapa denominada de la Refundación de la Pereira, llevada a cabo mediante la preservación de aquellos monumentos e íconos inherentes a la historia cierta de auténtica metrópoli. Puede resultar utópica la posición, pero casos suceden cuando determinadas esferas, del propio resorte y disciplina, logran darle al entorno la exacta dimensión, en el evento de existir no reformas, sino reales, ciertas, creaciones, de la mano de los expertos en el tema.
