La salud empieza por la boca

¿Sabía usted que una simple caries o gingivitis pueden afectar órganos como el corazón?
De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, las bacterias que causan la caries y la enfermedad periodontal son capaces de llegar a través del torrente sanguíneo hasta las arterias coronarias que aportan la irrigación al corazón. Lo grave es que pueden estrechar las arterias de la misma forma en que lo hace el colesterol.

Pero eso no es todo. Cualquier enfermedad en la boca puede robarle el sueño, afectar de manera negativa la autoestima, generar ansiedad, depresión y stress en el paciente. Así mismo se afecta la nutrición, pues un paciente con una caries ve disminuida su capacidad de masticar y deglutir los alimentos.
Lo peor es que la caries representa la segunda causa de consulta en Risaralda con cerca de 140 mil pacientes durante el 2018.

Las principales causas de estas enfermedades son la deficiente higiene bucal, la dieta rica en azúcares y almidones, factores individuales y una combinación de las anteriores.

“La principal responsable de la enfermedad periodontal y de la aparición de caries es la placa bacteriana, una película incolora y pegajosa que se forma constantemente entre los dientes, incluso en ausencia de comida”, señaló la coordinadora del programa de Salud Bucal, Daniela Valencia Burgos, quien agregó que la eliminación cuidadosa de la placa mediante el cepillado diario, el uso de la seda dental y las visitas regulares al odontólogo, le ayudarán a prevenir estas enfermedades.

Protéjase contra la caries

Los menores de 17 años tienen derecho a recibir gratis una capa de flúor que los protege contra la caries.
“Para recibir la capa protectora de flúor los padres de familia sólo deben solicitar este derecho a las instituciones prestadoras de salud a la que se encuentren afiliados”, señaló la secretaria de Salud Departamental, Olga Lucía Hoyos Gómez.

El flúor debe ser aplicado dos veces al año por odontólogos o auxiliares de salud oral, con la debida capacitación y supervisión de los especialistas.
El barniz puede ser aplicado no solo en las consultas odontológicas regulares, sino en otros espacios, como hogares, establecimientos educativos o lugares de permanencia de los niños, adolescentes y jóvenes. Incluso en jornadas de vacunación, correrías o brigadas. Puede aplicarse también si durante la valoración el profesional identifica factores de riesgo.

Cuidado con estas señales

Cambios de color en los dientes. Manchas o puntos cafés pueden ser fruto de la pigmentación causada por los alimentos. Esto se soluciona con una adecuada limpieza.

Encías inflamadas. Son señal de que hay gingivitis (causada por la acumulación de bacterias) o periodontitis, que puede llegar a comprometer el hueso y el diente.

Sangre al cepillarse. Se tiende a pensar que se debe a un cepillado enérgico, pero no es normal. Puede ser por acumulación de placa o problemas en las encías.

Ojo con la mordida. Es más común en niños. Vigile que puedan cerrar bien la boca al comer y que mastiquen sin problemas. Si no, llévelos al odontólogo.

Dientes flojos. La separación y el movimiento de los dientes puede ser señal de un problema periodontal, que requiere una visita urgente al especialista.

Diente desportillado. Los bordes rotos y la pérdida del esmalte pueden causar enfermedades fáciles de corregir o problemas en la raíz y la corona.

Mucha sensibilidad. Se produce al contacto con alimentos y líquidos muy fríos, muy calientes o ácidos; puede ser síntoma de caries o de retracción de las encías.

Cuide la lengua. Los cambios en el color o en la textura de la lengua pueden significar que hay problemas digestivos o de acumulación de placa bacteriana.

Mal sabor en la boca. El mal aliento ocurre cuando se acumula placa bacteriana o cálculo dental. Puede deberse a otros males.

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