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viernes, junio 21, 2024

La profesora Pilar Londoño no tiene donde la atiendan su problema de salud

Los profesores están enfrentando una crisis de atención médica luego de la decisión del gobierno nacional de pasar a todos los maestros vinculados a la EPS Cosmitet, la entidad que tradicionalmente los atendía, y pasarlos a la Fiduprevisora.  Este cambio ha resultado traumático para muchos de ellos, ya que algunas de las urgencias no son atendidas, en especial las graves, a pesar de ser remitidos a diversas instituciones como la Clínica Los Nevados, el Hospital San Jorge y el Hospital Santa Mónica.

Ese ha sido el caso de la profesora Pilar Londoño que tiene un problema en los ovarios y necesita atención urgente, pero a las entidades que la remiten ninguna le da una respuesta satisfactoria, vulnerando su salud y poniendo en riesgo su vida. La semana pasada ingresó por urgencias a la Clínica Los Nevados. Tras tres días en urgencias, se descubrió que su problema era de ginecología, pero fue enviada a casa porque la clínica no cuenta con servicios ginecológicos ni tiene convenios para atender estas urgencias. Fue remitida a Casalud, donde la respuesta fue desalentadora: no hay doctores, convenios ni atención para urgencias ginecológicas.

La situación de Pilar es crítica, ya que corre el riesgo de sufrir una ruptura ovárica que podría ser fatal, pero no ha recibido la atención necesaria. La medicación también es un problema, pues las fórmulas médicas no están disponibles en la entidad designada para su entrega, y la única recomendación fue buscar atención en el Hospital San Jorge.

La hermana de Pilar, Mónica Londoño cuenta con preocupación lo que vive su hermana: «tenía una enfermedad en el útero se lo extrajeron y le dejaron los ovarios y uno de los ovarios se inflamó, se le armó un quiste en el ovario y en el ovario de casi 6 centímetros de una hemorragia interna y no podían intervenirlo en ninguna parte entonces, pues en estos momentos se tomó la opción por particular porque nos quedamos esperando la agenda prioritaria para el ginecológico y no no hubo yo fui ayer que no había que no había agenda prioritaria que es más el ginecólogo que debería atender era Durango y que no tenía la agenda todavía eso por ese lado me respondieron a mí el día de ayer».

La raíz del problema, según los afectados, está en la Fiduprevisora, entidad señalada por la falta de contratos adecuados para la atención médica. Sin embargo, la Fiduprevisora no se ha encargado históricamente de gestionar la salud, lo que ha dejado a los docentes en una situación precaria. Muchos necesitan medicinas de alto costo y tratamientos especializados, pero enfrentan largas esperas y falta de atención. Ante esta crisis, algunos están recurriendo a la atención particular como último recurso.

Esta crisis comenzó el 1 de mayo, cuando se implementó el cambio de EPS. Desde entonces, la situación ha empeorado. En lugares como el lavadero Los Alpes, los docentes se ven obligados a esperar en largas filas en un garaje para recibir sus medicamentos. Las filas para obtener autorizaciones y transcribir fórmulas médicas son igualmente largas, con docentes esperando desde las 8 de la mañana en lugares como la calle 21, cerca de Flamingo.

El director administrativo de Casalud, Oscar Naranjo, institución a la que fue remitida Pilar Londoño por la Fiduprevisora, indica que si tienen agenda para citas ginecológicas, pero que debido a la naturaleza de Casalud, ellos no tienen la capacidad de atender hospitalización ni casos de urgencia tipo 1, sino que se encargan de atender a personas con urgencias tipo 4 y 5. Lo anterior quiere decir que en Casalud pueden atender urgencias donde el paciente no tenga riesgo inminente de su vida.

Fue una errónea remisión por parte de la entidad encargada a Casalud, por eso debido al requerimiento de Mónica para atender a su hermana, le recomendaron llevarla a un hospital que tuviera la capacidad y a los especialistas necesarios.

SIn embargo, debido a la gravedad del caso que afecta a Pilar, la familia tomó la decisión de llevarla a un médico particular para que no corriera riesgo la vida de ella. Su hermana explica la situación así:

«Mi hermana al ver la situación el día de hoy pagó un particular para que la atendieran. El médico lo acaba de revisar y le mandó medicina para que pueda bajar el tumor y pues ser revalorada».

A pesar del esfuerzo económico que ha hecho Pilar y su familia, su problema de salud sigue sin ser solucionado y pide que no se vulneren más sus derechos.

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