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martes, junio 18, 2024

Persiste el hambre en Risaralda y Colombia

El DANE dio a conocer ayer los resultados de la seguridad alimentaria en el país, mostrando que algunos de ellos en materia e hambre y malnutrición aumentaron en el territorio risaraldense, mientras que otros bajaron.

Uno de los efectos más adversos que generó el Covid- 19, además de las muertes que ocasionó dicha enfermedad, fue sobre la seguridad alimentaria. A los estragos del Coronavirus se suman situaciones como el cambio climático que afecta la agricultura, así como las guerras que han impactado negativamente el comercio de alimentos e insumos agrícolas.

El aumento del hambre y la malnutrición global, también se siente en Colombia y Risaralda no es la excepción. Según los datos del informe sobre seguridad alimentaria del DANE, en el departamento hubo unos indicadores que mostraron mejoría, mientras que otros decayeron.

Por ejemplo, la prevalencia de inseguridad alimentaria en el departamento creció del 2,5% en el 2022 al 3,9% en el 2023, esto significa que más hogares padecieron el hambre o una mala nutrición el año pasado. Esto colocó a Risaralda como el territorio más afectado del Eje Cafetero, teniendo en cuenta que la prevalencia de inseguridad alimentaria la vigencia anterior en Quindío fue de 3,6% y en Caldas del 1,9%.

Más datos

Al consultarle a los ciudadanos sobre la preocupación por no tener suficientes alimentos para comer, el 26,8% de los hogares en el departamento manifestaron que sí hubo zozobra en materia de alimentación. En este caso se registró una disminución con respecto al 2022 cuando la cifra fue de 30,4%.

Otro de los datos que presentó una disminución en el territorio risaraldense, fue el de los hogares que consumieron poca variedad de alimentos, indicador que pasó del 25,6% al 23%. Esta cifra dejo a Risaralda como el tercer departamento del país donde porcentualmente más hogares accedieron a una variedad de alimentos, solo superado por Caquetá y San Andrés.

En el 2022 el 20,8% de los hogares en el territorio risaraldense no pudo comer alimentos saludables y nutritivos, dato que mostró un leve descenso en el 2023 al registrar un 20,1%, esto indica que 1 de cada 5 hogares en el departamento no accedió a estos alimentos. Nuevamente Risaralda se ubicó como el tercer departamento con mayor porcentaje (79,9%) de hogares que sí pudo consumir este tipo de productos.

Aguantaron hambre

En el 2023 en Risaralda el 19,5% de los hogares tuvo al menos un integrante que comió menos de lo que pensaba que debía comer, indicador que mostró un desmejoramiento con relación al 2022, cuando el porcentaje fue de 18,3%.

Para el caso de los hogares donde al menos un integrante tuvo que saltar una comida (desayuno, almuerzo o cena), el territorio risaraldense registró el año pasado un porcentaje de 12,9, dato menor al presentado en el 2022 cuando el porcentaje fue de 13,9. el mayor porcentaje en 2023 se registró en Sucre (45,2%) y el más bajo en Caldas (9,2%).

El 11,9% de los hogares de Risaralda tuvo al menos un integrante con hambre pero que no comió por falta de alimentos en la casa, mostrando un aumento preocupante ya que el 2022 este porcentaje había sido del 8,4.

Finalmente señaló el informe que el 3,9% de los hogares en el departamento tuvo al menos un integrante que no comió en un día entero.

Destacado

El 9% de los hogares en Risaralda en el 2023, se quedó sin alimentos por falta de recursos, el porcentaje más alto del Eje Cafetero.

Panorama nacional

A diferencia de lo ocurrido en Risaralda, en Colombia sí hubo una mínima reducción de la inseguridad alimentaria grave, ya que en el 2022 esta afectó al 4,9% de hogares en el país, mientras que en el 2023 fue de 4,8%. Estos resultados fueron presentados ayer por parte del DANE y la FAO.

«El informe no presenta un panorama muy alentador para la meta de erradicar el hambre para 2030», admitió el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Colombia, Agustín Zimmermann, aunque admitió que hay «voluntad política» y medios para revertir la situación.

Los datos, que han sido incluidos en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) del DANE, muestran que la inseguridad alimentaria es mayor ahí donde las situaciones de vida son más vulnerables, como cuando se trata de hogares monoparentales, integrados por migrantes, donde no hay trabajo o con muchos miembros de la familia o niños pequeños.

Así, la inseguridad alimentaria grave o severa afectó en 2023 a un 40,7% de hogares liderados por una persona negra, afro, raizal o palenquera, y a un 46,3% de indígenas.

Pie de foto: En Risaralda se han presentado varias muertes asociadas a la desnutrición, la mayoría de estos hechos se registraron en zonas indígenas.

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