Dudas recurrentes sobre la faringitis.


L lamamos faringitis a los procesos inflamatorios de la garganta o faringe, pudiendo tener diversas causas. Se podrían clasificar en infecciosas, por virus o bacterias generalmente; irritativas, por agentes externos como tabaco, alcohol, productos cáusticos, contaminación o alérgenos y ambientales, por la sequedad. Los principales síntomas de la faringitis son las molestias como sensación de resequedad, ardor y dolor en diferentes grados de intensidad. Sobre si hay personas más propensas a padecer faringitis, los otorrinolaringólogos responden de manera afirmativa y enumeran los siguientes individuos: los fumadores, aquellos con patologías de base o alteraciones de la inmunidad, aquellos que están en contacto con fuentes de infección, pacientes alérgicos, y los que pueden estar en contacto con sustancias irritantes en su ambiente laboral. También aquellos que viven en ambientes secos. Todos ellos tienen mayor posibilidad de padecer faringitis crónica.

¿Qué es?

La faringitis es un dolor o irritación en la garganta que puede ocurrir o no al tragar. A menudo acompaña a las infecciones, como un resfriado o la gripe.

Síntomas de alerta:

El principal síntoma de esta afección es el dolor de garganta, aunque también existen otros secundarios: sequedad de la garganta, fiebre, dolor de cabeza, erupciones cutáneas, amigdalitis o amígdalas rojas e inflamadas, dolores musculares o articulares, voz ronca y ganglios inflamados en el cuello.

Para tener en cuenta

Para prevenir esta enfermedad es recomendable descansar la voz o beber mucha agua para mantener la humedad de la garganta y prevenir la deshidratación. Otros consejos son: lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes de comer o después de estornudar y comer; evitar compartir los alimentos, vasos o cubiertos; usar desinfectante a base de alcohol.

¿Tener las amígdalas inflamadas podría aumentar la probabilidad de faringitis?

Existen publicaciones científicas a favor y en contra. En general, aunque las personas a las que les han extirpado las amígdalas pudieran seguir presentando cuadros de faringitis, estos son menos intensos, y las visitas al médico por este motivo son menos frecuentes, así como la necesidad de tratamiento antibiótico.

¿La faringitis puede ser contagiosa?

Aquellas faringitis causadas por virus o bacterias pueden ser contagiosas. Por eso, además de un buen estado de hidratación y una alimentación equilibrada y completa, se recomienda evitar el contacto directo con las personas que presenten síntoma e insistir en la higiene de manos, mediante correcto lavado o el uso de desinfectantes a base de alcohol