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Pereira
sábado, octubre 1, 2022

Se necesita claridad

Lo que faltaba, que, después de todo lo que ha sucedido con el Deportivo Pereira, del pésimo manejo que se ha dado en los últimos años y del interminable proceso jurídico que se siguió para poder autorizar su venta, vaya a resultar ahora que uno de los nuevos dueños ha estado vinculado a oscuros negocios.

Desde estas líneas celebramos la vinculación del empresario pereirano Sócrates Valencia, porque conocemos su solvencia moral. Dijimos que es un dirigente que ha estado vinculado por años al fútbol, que ha sido un incansable promotor de su práctica, que ha estimulado la formación de escuelas deportivas y que ha destinado importantes recursos a la creación de divisiones inferiores que luego puedan nutrir las canteras de los equipos profesionales.

Y añadimos que no se conocían quienes serían los inversionistas que en nombre de la firma Anzety SAS entrarían a formar parte de la sociedad dueña del equipo de la ciudad. Por eso, preocupa la cercanía que ha mostrado el señor Alessandro Corridori con los nuevos y conocidos dueños del Deportivo Pereira, con el gerente liquidador de la entidad y, como si fuera poco, con el cuerpo técnico.

El señor Corridori fue procesado por el desfalco de Interbolsa y está señalado no solo de tener estrechos vínculos con el cuestionado y capturado empresario Emilio Tapia, sino de haberlo visitado para interesarlo en su participación en el negocio de compra del Deportivo Pereira.  

El doctor John Ómar Candamil, gerente liquidador, ha dicho que el señor Corridori no puede ser socio, ni participará en la sociedad que tendrá los derechos de afiliación del Deportivo Pereira en la Dimayor y que quienes vayan a ser sus accionistas deben tener reconocida solvencia económica y moral.

Sin embargo, llama la atención, primero qué hacía el señor Corridori en las oficinas del Deportivo Pereira por los días del remate y, segundo, por qué aparecía, en compañía de los otros socios y vistiendo una camiseta con el escudo del Pereira, en la foto que la gerencia del equipo puso en las redes sociales luego de su negociación.

Si el cuestionado señor no hace parte de los inversionistas que compraron el equipo ni tiene nada que ver con la sociedad que tendrá los derechos de afiliación en la Dimayor, porque se escogió una foto donde él aparecía para mostrarle a la ciudad y a los seguidores del Deportivo Pereira, los nuevos dueños del equipo.

Lo que menos quieren la afición y la ciudad es que lleguen al Deportivo Pereria personas con deudas con la justicia, o condenadas por delitos de cualquier naturaleza, o cuestionadas por la realización de negocios poco claros. Por eso, es urgente que se aclare la presencia del señor Corridori en las diligencias de venta del equipo y se diga con transparencia quienes son los inversionistas que van a representar en la nueva sociedad a la empresa Anzeti SAS.

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