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jueves, octubre 6, 2022

Más letra muerta

A partir del próximo 16 de noviembre quienes quieran ingresar a cualquier evento público con asistencia masiva, a bares, discotecas, gastrobares, cinemas, escenarios deportivos, parques de diversión, museos, ferias, teatros y demás espectáculos que aglutinen gente, tendrán que mostrar su carnet de vacunación donde se compruebe que la persona ha recibido al menos una dosis de la vacuna.

La medida adoptada por el Gobierno Nacional y que obliga a los entes territoriales a adicionar en los protocoles de bioseguridad la presentación obligatoria del carnet de vacunación, aplicará inicialmente para los mayores de 18 años, pero adicionará a los de 12 años en adelante desde el próximo 30 de noviembre.

Según el Ministerio de Salud, con la medida se pretende, de un lado proteger a la población del riesgo de contagiarse en aquellos lugares donde hay afluencia masiva de personas que  puedan no estar vacunadas y del otro, llegar a la inmunidad de rebaño dificultada por aquellas personas que se resisten a recibir las dosis respectivas.

No hay duda de que la disposición puede contribuir a reducir el riesgo de contagio especialmente cuando empieza una época del año donde la gente asiste a eventos de asistencia masiva, a fiestas empresariales y familiares, a bares, a discotecas, a conciertos y a sitios de diversión, y especialmente se relaja; sin embargo, en la práctica no parece ser fácil aplicarla.

El Gobierno Nacional descarga toda la responsabilidad del cumplimiento de la medida en los dueños y administradores de los establecimientos, y en los organizadores de  los espectáculos públicos; pero quién va a controlar que estos lugares si cumplan con lo que les corresponde. 

Unas ciudades que no son capaces de controlar, por ejemplo, el exceso de ruido producido por los establecimientos de diversión, o el ingreso a los bares y discotecas o la venta de licor a menores de edad, o el consumo de bebidas alcohólicas en la calle, o el ingreso de armas al estadio, o el uso del tapabocas en el  transporte público; van a ser capaces de verificar el carnet de vacunación de quienes vayan a ingresar a un sitio con afluencia de publico.

Esto sin hablar del negocio que, ya nos imaginamos, van a montar, como todo en este país, al frente de cada sitio los avivatos de siempre, y en donde se certificará que la persona tiene las dos dosis o al menos una, de la vacuna y que la habilita para poder ingresar sin ningún problema.

Mucho tememos que esta será otra de las tantas medidas que se dictan en el pais y en temas de toda clase y que se quedan como letra muerta por falta de quien le haga seguimiento y por física incapacidad de las autoridades para vigilar su aplicaci+on y para hacerla cumplir.

Para estar informado

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