Consecuencias de una separación

Debido al tiempo que pasa con sus perros, la dependencia que tienen con sus amos para pasear, comer, jugar, recibir afecto, etc. hace que sean indispensables en el día a día de estos animales. La ansiedad por separación es un problema de comportamiento muy frecuente y sus síntomas son variados.

Ladridos, aullidos, hacer sus necesidad en casa y romper objetos son algunas de las consecuencias de este problema que tiene su origen en casi todos los casos por un exceso de apego a su dueño. Cuando un dueño y su perro están demasiado unidos, el perro no sabrá ser independiente, por lo que cuando la persona salga por la puerta comenzará a sentirse ansioso, sobre todo si tiene rutinas de horarios y siempre llega a una misma hora a casa.

El mejor tratamiento debe ser especializado y profesional con el fin de que se pueda profundizar en las causas del trastorno y trabajar con el perro para superarlo, pero usted puede empezar por no mimar demasiado a su perro, por muy difícil que sea. Al llegar y salir de la casa debe evitar saludarle o despedirse efusivamente. Cuando esté asustado por algún ruido (fuegos artificiales, sirenas, etc.) no acariciarle ni prestarle mucha atención, ya que con eso solo reforzará esa conducta de miedo y creerá que está bien que se asuste.

Compartir