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martes, abril 23, 2024

Jorge Emilio Sierra, el Parnaso y la Academia de la Lengua

Rubén Darío Sierra Montoya

El Parnaso Literario del Eje Cafetero, en Pereira, ha concedido para el año 2024 la Copa Miguel Álvarez de los Ríos a mi hermano Jorge Emilio, como uno de los intelectuales más destacados de la ciudad y la región. 

Me emociona esta notable distinción por los lazos afectivos que nos unen, pero, de manera superior, porque sé que es un reconocimiento, más que merecido, a un erudito nacido en Pereira que ha alcanzado los mayores niveles de realización, a lo largo de su ya prolongada existencia, en los dominios del periodismo, en los escenarios literarios y poéticos, y en los círculos académicos, logros todos conseguidos sobre la base de una exigente formación universitaria, como filósofo en la Universidad de Caldas, y maestrías de Economía y Ciencia Política en la Universidad Javeriana de Bogotá. 

Sin embargo, ha sido el periodismo el escenario donde más ha brillado su inteligencia, en un ejercicio pleno de realizaciones. Su exitoso tránsito vital como comunicador inició a los trece años, siendo casi un niño, cuando publicó sus primeros escritos en el histórico periódico local “El Diario”, del que llegó a ser editorialista; luego, ingresó al diario “La Patria” de Manizales, en el que fue director del suplemento literario y, posteriormente, subdirector del periódico; más adelante, se radicó en Bogotá como redactor y cronista de la revista “Cromos·, para recalar, finalmente, en el diario “La República”, del que fue jefe de redacción, subdirector-editor general, y director durante más de 14 años. 

En el ejercicio del periodismo ha sido nominado dos veces al Premio Simón Bolívar, en las categorías de crónica-reportaje y entrevista. También fue ganador, por tres ocasiones, del Premio Nacional de Periodismo Económico de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). Igualmente, la capital caldense le hizo sendos reconocimientos con el Premio Nacional de Periodismo Ciudad de Manizales, la Mención de Honor, como exalumno destacado, “por sus aportes a la Filosofía”, en la Universidad de Caldas. 

Es altamente destacable, también, su vocación literaria, que lo ha llevado a la publicación de más de 30 títulos, con 50 ediciones, en una extensa obra ensayística, narrativa, poética, histórica y periodística, que culmina con sus Memorias, de las que ya dio a la luz el primer volumen. Cabe señalar que su biografía del economista José Consuegra Higgins fue premiada, en su momento, como la Mejor biografía del año por la Asociación Internacional de Escritores y Artistas -IWAA-, de Estados Unidos, y su libro “Liderazgo con valores” fue publicado en España, con amplia aceptación. 

Es un hecho evidente que Jorge Emilio figura, por derecho propio, entre los intelectuales más destacados de la ciudad de Pereira, a lo largo de toda su historia, con una resonancia significativa en el ámbito nacional e incluso internacional, que lo llevaron ser elegido Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua y recibir la Cruz de Risaralda, como ciudadano ejemplar que ha dedicado su existencia al crecimiento social, en beneficio de nuestra región y del país. 

Pero, detrás de estos logros notables, está el caudal de su talento, su tesón como estudioso y creador, su responsabilidad y honestidad indeclinables, su amor por la libertad y la democracia, su sensibilidad poética frente a la belleza de la vida, y su actitud de trascendencia en presencia de Dios y del milagro de la existencia. Así que este reconocimiento, protocolizado en buen momento, viene a materializarse como el justo merecimiento de un pereirano que ha dado brillo y dignidad a su condición raizal. 

Al margen de estas emocionales y emocionantes consideraciones, es mi deber destacar que su bella existencia ha sido motivo de legítimo orgullo y alegría para toda nuestra familia y, en particular, lo fue para nuestra madre y el abuelo materno, Felipe Montoya. También es mi deber, ahora, reconocer la importantísima influencia que él ha ejercido en mí, tanto en el orden afectivo como en mi vida intelectual. Su exitoso proceso, ya descrito, incidió de manera notable en mi formación, en mis gustos y en mis relaciones. A través de sus manos llegaron hasta mí libros y autores que han llenado de ideas y emoción mi universo conceptual. 

Puedo decirlo, sin temor a equivocarme, que Jorge Emilio es el mejor y más calificado contertulio con quien he compartido. Fue mi amiguito de juegos infantiles, cómplice en los torbellinos de mi juventud y compañero inseparable en momentos de dificultad, siendo la inteligente, sensitiva y espiritual compañía en la edad brillante de la creación. 

En verdad, esta nueva distinción llena a toda nuestra familia de renovada y legítima suficiencia, de gratitud con el Divino Gran Maestro Creador que puso en nuestra mesa familiar a este hijo y hermano tan respetable y distinguido, que es un verdadero bastión de inteligencia y espiritualidad en medio del horizonte atormentado de la decaída inteligencia del presente. 

Gracias Buen Dios por regalarnos a nuestro querido hermano.

Jorge Emilio Sierra, el Parnaso y la Academia de la Lengua

Nelly A. Ossa 

La semana que acaba de pasar, en el bello auditorio del Comité Departamental de Cafeteros, El Parnaso Literario Eje Cafetero que fundó hace cerca de veinte años la Dra. Martha Lucía Eastman Vélez, de la mano de la Dra. Elsa Gladys Cifuentes, la actual poseedora, se le entregó al escritor y periodista nuestro, Jorge Emilio Sierra Montoya, la mayor distinción que pueda entregársele a uno de los miembros más destacados de tan importante organización: La Copa Miguel Álvarez de los Ríos, la cual obvio, poseyó durante el 2023 y hasta ahora, la distinguida dama pereirana.

Al acto asistieron importantes personalidades de la ciudad y el departamento, unas del sector privado, otras de importantes agrupaciones culturales y cívicas y con todo el respeto y la admiración hacia él, la totalidad de los miembros del Centro Literario Parnaso Eje Cafetero.

Jorge Emilio, gran escritor (más de 50 libros publicados), investigador profundo, ganador de importantes premios literarios y de escrituras varias, nominado en dos oportunidades al Premio de Periodismo Simón Bolívar, es para nosotros sus paisanos, un personaje impresionantemente importante, sencillamente porque es Miembro de la Real Academia de la Lengua Española en nuestro país, cargo que es un orgullo ostentar, sencillamente porque para estar allí, se requiere de tener un bagaje cultural muy destacado, haber leído durante toda la vida los mejores libros publicados en este mundo y haber escrito esos miles de millones de páginas que él, ha logrado durante esa agitada e intelectual vida.

Un hombre que sabe qué significan las palabras para construir la inteligencia;  las palabras para hablarle al amor, a la ciencia, a la economía; las palabras para describir los colores y sus significados; las palabras que han de traducir lo que dicen las aves en el cielo cuando vuelan buscando la libertad y sobre todo, las palabras que nos enseñan a defender y a amar la vida, los sueños, la justicia que nos sirve para vivir en un mundo mejor. 

Me acojo a unos apartes que sobre su personalidad hiciera en la presentación de nuestro compañero Jorge Emilio Sierra esa mañana de tan elegante y justa ceremonia, el señor Álvaro Zuluaga, cuando dijo de él:

“Hijo raizal de la Villa de Cañarte, fue formado en los espacios culturales de nuestra ciudad, desde muy joven demostró su inclinación intelectual y literaria lo que le llevó a alcanzar los más brillantes espacios dentro del periodismo y la literatura nacional.

En los últimos años, desde cuando fue elegido miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, ha sido colaborador habitual de los periódicos «El Tiempo», «El Espectador», y «El Diario» con crónicas, ensayos y artículos de opinión. En la actualidad, a raíz de su regreso a su tierra natal, hace parte del Parnaso Literario del Eje Cafetero y de la Sociedad Bolivariana de Pereira.

Ha publicado más de treinta libros sobre temas económicos, empresariales, políticos, históricos, literarios y filosóficos, como puede verse en la serie de sus Obras Escogidas que se vienen editando en Amazon para su distribución mundial.

Hizo estudios de Filosofía y Letras, en la Universidad de Caldas, y cursó las maestrías de Ciencia Política y de Economía en la Universidad Javeriana.

Ha publicado libros sobre temas literarios como “El Pensamiento Político de Gaitán”; económicos como -“50 Protagonistas de la Economía Colombiana” y “¿Qué hacemos con Colombia?”, entre otros-; empresariales como -“Líderes Empresariales” y  Responsabilidad Social Empresarial-; filosóficos como -“La metafísica cartesiana” y “Liderazgo con Valores”- , e históricos y biográficos, como su serie de libros en Ascun sobre personalidades de la cultura nacional, Jaime Sanín Echeverri, Jaime Posada, José Consuegra Higgins y Ómar Rayo. Merece capítulo aparte su obra: “Jesus, Modelo de Liderazgo”, referida a sus negociables principios y valores de excelencia para liderar acertadamente en procesos proactivos y dinámicos de exigencia ética y moral.

El 24 octubre de 2016, en el paraninfo de la Academia Colombiana de la Lengua, para orgullo de las letras nacionales, fue declarado Miembro Correspondiente de la máxima institución idiomática de nuestra patria. Se posesiónó con una brillante disertación sobre la obra del poeta de nuestra tierra Luis Carlos González.

Hoy llega justicieramente al Parnaso del Parnaso Literario del Eje Cafetero donde iluminará junto a sus antecesores como Fernando Cruz Kronfly, Héctor Escobar, Jaime Ochoa, Belisario Betancur, Oscar Aguirre, Nelly Arias, Otto Morales, por mencionar sólo algunos, a las corrientes culturales, periodísticas y literarias que hoy seguimos sus pasos”. 

 

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