Reformar a los malos ciudadanos

Jaime Castaño Torres
Columnista

Sí señores, tenemos urgencia manifiesta de reformar a los malos ciudadanos para que se vuelvan buenos, cumplan las leyes, obedezcan a las autoridades en general, que sean laboriosos, que busquen el crecimiento del país, el bienestar de su vecino como lo pregona el Pacto Social al que todos estamos tácitamente vinculados por pertenecer a un Estado que recauda impuestos de unos para atender a la necesidad de todos.

Necesitamos calidad humana en nuestros paisanos. Necesitamos no gente violenta que se cree superior a los demás cuando tiene un trago de licor en la cabeza, descomposición que los conduce a agredir hasta su propia pareja como el “angelito”que estudiaba Derecho pero aún no era abogado y que se enfrentó a la Policía con la misma furia que dicen que lo hacía con su esposa y perdió la vida en el procedimiento. Necesitamos policías que no se excedan en la fuerza cuando se trate de controlar a malos ciudadanos como ese a quien Dios acoja en su Gloria. Toda acción genera reacción y en un mal momento y pasándose al lado de los malos ciudadanos o quién sabe qué, los policías se enrabietaron y excedieron, lo cual constituye una falta grave pero personal, no institucional. Fueron dos los policías y tres los que no impidieron el atropello. Sancionen a los culpables.

Necesitamos maestros que eduquen a sus alumnos como cuando yo era niño (hace mucho) que el maestro era un ejemplo a seguir, que sin falta todos los días en formación inculcaban valores a sus alumnos, no como algunos de ahora dirigidos por Fecode que todos los días incita públicamente no sólo a sus alumnos sino a la ciudadanía en general a la desobediencia civil para derrocar al gobierno. Eso sólo pasa en Colombia donde no entiendo por qué las autoridades, la acuciosa Fiscalía y los medios de inteligencia no los han denunciado e investigado por sedición. Todos oiremos el grotesco llamado por la radio en sus cadenas nacionales, pagado no sabemos si con dinero de las cuotas recaudadas de los sindicalizados o si con dineros de dudosa procedencia teniendo en cuenta el fin proclive de destruir al Estado. Nunca hemos oído en los últimos años que estos malos ciudadanos que dirigen ese sindicato nada positivo para el país. Luego faltan investigaciones.

Si el niño desde su escuela primaria es adoctrinado por los maestros pagados por el Estado, no tenemos futuro. Si éstos mismos agitadores paralizan un sistema educativo entero porque una EPS no le corrió con lo más elemental pasa y salen a tirar piedras; ese no debe ser un buen formador de ciudadanos. Duele decirlo, pero son agitadores que el Estado paga con dineros de todos los asociados, pero para que eduquen buenos ciudadanos, no revoltosos.

Piense usted amigo lector si con la Policía que tenemos, con entrenamiento casi militar como los que hay, algunos se atreven a crear semejantes revueltas. Lo que se requiere mirar la calidad de gente que debe manejar. ¿Que sería de nuestro país si esos policías fueran mansas palomas que no tuvieran ese entrenamiento de fuerza para reprimir a los revoltosos? Si así lo primero que hacen es vandalizar y atracar los cajeros automáticos, destrozar vidrieras para saquearlas y robar su contenido, ¿qué pasaría si los policías fueran como monjitas de la caridad? ¿Todos seríamos víctimas de atracos, las mujeres, la familia violada por las turbas enardecidas. ¿Cree usted amigo ciudadano que eso es lo que debemos tener? No señores; necesitamos quien imponga orden y para eso está la Policía Nacional que tenemos ahora, que se ha tenido que transformar en militarista por los desmanes propiciados por los malos ciudadanos para corregirles, para que obren con el sentido común.

Todas las grupos sociales del mundo tienen malos elementos pero no por eso hay que acabar con el oficio al que pertenece el malo, llámese médico, cura, pastor, abogado o político (como Claudia López). Hay que resocializar al malo que procede mal y reprimir a quienes originaron ese mal procedimiento. Los buenos somos más. Mire que Colombia la conformamos casi 50 millones de ciudadanos y no hay mas 200.000 sindicados de violar la ley. Hagamos una reforma para conseguir mejores ciudadanos respetuosos de la ley y el orden para que tengamos la Libertad como dice la banda que adorna nuestro glorioso Escudo Nacional.

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