Protestas, comunicados de ambas partes, se han convertido en nuevos capítulos de esta ‘novela’, cuyo desenlace parece estar lejos concretarse.
La semana pasada los habitantes de Marsella realizaron una especie de plantón a las afueras de la Alcaldía, mostrando su apoyo al mandatario local y rechazando la forma en que se efectuó el traslado de aproximadamente 39 familias indígenas a esta localidad. Los manifestantes recalcaron que no se informó sobre la llegada, ni tampoco se tuvo en cuenta a la ciudadanía.
Esta semana el turno fue para las comunidades indígenas, quienes también llegaron hasta la Alcaldía, y a través de un comunicado manifestaron ser víctimas de discriminación por parte de algunos ciudadanos.
Pero la situación no terminó con estas movilizaciones, ya que la ciudadanía ayer envió una carta a la administración departamental, en la que señalaron que “La comunidad de Marsella se siente cansada, inquieta e intranquila con los últimos episodios que en este municipio, ha generado la traída intempestiva e inconsulta de 160 miembros de la población indígena Jai Drua, originarios del municipio de Mistrató que durante muchos años permanecieron en la ciudad de Bogotá a la espera de reubicación por parte del gobierno nacional y abandonados aquí a su suerte en una finca sin las mínimas condiciones de permanencia y expuestos a la más clara vulneración a sus derechos elementales”.
Agrega la misiva que “Hasta ahora hemos podido vivir en sana convivencia y armonía con las comunidades indígenas que de tiempo atrás nos acompañan en este territorio pero queremos alertar desde ya a Ustedes como autoridades territoriales de Risaralda para que se pronuncien al respecto y establezcan además los mecanismos que impidan el avance de episodios que finalmente terminen desfigurando la sana convivencia, la seguridad y la tranquilidad de un pueblo que por excelencia ha dado ejemplo de convivencia, civilidad, espíritu cívico y bienestar social en este departamento”.
Sería transitoria
Desde la Agencia Nacional de Tierras (ANT) aseguraron que las cerca de 40 familias indígenas que fueron trasladadas a Marsella, no estarán allí de manera permanente, señalando que esta medida se tomo por cuestiones humanitarias, teniendo en cuenta las duras condiciones en que se encontraban estas personas en Bogotá.
En entrevista con el Diario del Otún, el coordinador territorial de la ANT, Óscar Martínez, afirmó que “esas familias estarán temporalmente allí en Marsella, mientras se avanza en el estudio del predio donde serán reubicados de manera definitiva, lo que podría tardar entre dos a tres meses”.
Según el funcionario están en estudio dos predios para adquirirlos y llevar a las familias en mención, quienes han solicitado constituirse como resguardo.
Pie de foto: El predio donde fueron trasladados los indígenas de la comunidad Jai Drua recibe el nombre Los Pinos y se encuentra en la vereda La Palma del municipio de Marsella.


