Los recursos contemplan la rehabilitación de inmuebles, la construcción de viviendas y ayudas para comerciantes afectados por el terremoto. Las familias esperan recuperar sus hogares y negocios.
La intervención del edificio Invico, en Pereira, comenzaría el 15 de noviembre con recursos del Fondo Milagro, según anunció Abelardo de la Espriella durante su visita a Risaralda. Las medidas de reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto también contemplan recursos para reparar viviendas, construir nuevas casas y apoyar a los comerciantes que sufrieron pérdidas durante la emergencia.
Recursos para vivienda
De la Espriella informó que el Fondo Milagro comenzó a operar el 7 de octubre y recibió una primera partida de $624.656 millones, provenientes de un crédito del Banco Mundial. A estos recursos se sumarían $377.000 millones para apoyos económicos ejecutados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y $826.000 millones del Ministerio de Vivienda, previstos para noviembre, destinados a mejoramientos y construcción de viviendas urbanas y rurales.
Articulación para reconstruir
La recuperación también contempla recursos del sector privado. Durante su intervención, De la Espriella señaló que empresarios y fundaciones han comprometido más de un billón de pesos para apoyar a los damnificados. Aclaró que estas donaciones no ingresan al Fondo Milagro, pues son administradas directamente por las organizaciones que las aportan. Según explicó, el Gobierno participa en la definición de los proyectos y hace seguimiento a su ejecución.
En Risaralda, Ana María Cuartas, gerente del Fondo Milagro, destacó la importancia del departamento en el Eje Cafetero y el papel estratégico de la economía cafetera y la necesidad de cerrar brechas.
La reconstrucción exige soluciones habitacionales para las familias que perdieron sus hogares tras el terremoto.
Apoyos a los negocios
En la jornada se entregaron simbólicamente diez beneficios para rehabilitación de viviendas y seis destinados a la reactivación de negocios. A estas entregas se suma el anuncio de $4.600 millones para 920 ayudas de cinco millones de pesos cada una, dirigidas a pequeños comerciantes afectados. De ese monto, $1.500 millones están focalizados en Pereira y Risaralda.
Francy Manrique, propietaria de Francy Estudio Fotográfico, en el centro de Pereira, contó que las afectaciones en su negocio comprometieron insumos y equipos. En el establecimiento trabajan cuatro personas y retomar la actividad ha sido difícil. “Reactivarnos ha sido un poquito complicado, ha sido muy duro, pero bueno, ahí vamos”, expresó.
En Dosquebradas, Marcos Tabares, propietario de una fábrica de confección en el barrio Japón, también sufrió daños en su lugar de trabajo. El colapso de parte de la edificación afectó máquinas y otros elementos necesarios para la producción. En su empresa laboran 27 personas y espera destinar el apoyo recibido a la compra de insumos y al mejoramiento de la maquinaria. Lleva 43 años vinculado a la confección y tiene su propia fábrica desde hace una década.
Vivienda en Dosquebradas
Las afectaciones también dejaron familias sin condiciones para regresar a sus hogares. Arney de Jesús Carmona Ocampo contó que su vivienda, en el sector de El Limonar, quedó inhabitable y que su familia permanece en un albergue mientras busca una casa en arriendo. “Allá no nos falta nada, pero no es como la casa de uno”, relató. Duván Andrés Carmona Zapata recordó que el terremoto dañó paredes, columnas, cocina y baño, lo que impidió seguir habitando el inmueble.
Frente a esta situación, el alcalde de Dosquebradas, Roberto Jiménez, anunció que el municipio espera 150 mejoramientos de vivienda y 120 viviendas nuevas mediante el Fondo Milagro. El acompañamiento también incluiría la intervención del Portal del Parque, las demoliciones y la recolección de escombros.

La recuperación económica depende de que los negocios afectados puedan retomar sus actividades y conservar empleos.

