La reconstrucción de la infraestructura educativa de Pereira comenzó a dar su primer paso en el barrio San Nicolás. La Institución Educativa San Nicolás, una de las más afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, inició su proceso de demolición para dar paso a una nueva edificación que ofrecerá mejores condiciones de seguridad, espacios modernos y mayor cobertura escolar.
El inicio de esta intervención contó con la presencia del presidente Abelardo De la Espriella, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, representantes del sector educativo, la Sociedad de Mejoras de Pereira Pro Risaralda y la Fundación Terpel, organización que asumirá la financiación del proyecto de reconstrucción.
El colegio
La decisión de demoler el plantel responde a la gravedad de los daños estructurales ocasionados por el sismo.
“Las principales columnas de la institución quedaron agrietadas y comprometidas, situación que representaba un riesgo de colapso para estudiantes, docentes y la comunidad del sector”, explicó el rector, Cristian David Franco Restrepo.
Antes de la emergencia, el plantel educativo atendía aproximadamente a 588 estudiantes de preescolar, básica y media. Sin embargo, las afectaciones obligaron a trasladar temporalmente las actividades académicas a otros espacios y adoptar un modelo de alternancia, con jornadas presenciales y virtuales mientras avanza la recuperación de la infraestructura.
El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, en su intervención en el barrio San Nicolás en Pereira.
La inversión y reconstrucción
El secretario de Educación de Pereira, Carlos Jairo Bedoya, destacó que San Nicolás fue la sede educativa más afectada de la ciudad y confirmó que “la reconstrucción representará una inversión cercana a los $23.000 millones, recursos que serán asumidos en su totalidad por la Fundación Terpel”.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Sociedad de Mejoras de Pereira Pro Risaralda, que articuló esfuerzos con las autoridades locales para identificar las necesidades de las instituciones educativas afectadas y gestionar el apoyo del sector privado.
El nuevo colegio
La iniciativa también contempla la participación de profesionales vinculados a Elemental, equipo de arquitectos e ingenieros chilenos que trabajan en los diseños de la nueva infraestructura.
De acuerdo con el rector, “la propuesta incluye una edificación de cinco pisos con aisladores sismorresistentes, tecnología orientada a mejorar el comportamiento de la estructura ante futuros movimientos telúricos”.
A su vez, contará con aulas para primera infancia, salones regulares, laboratorios, salas de robótica, sistemas, artes y audiovisuales, además de un coliseo multipropósito. También se proyecta que sus instalaciones puedan funcionar como albergue en caso de una nueva emergencia.
La capacidad del plantel aumentará para recibir a una población estudiantil mayor. Mientras el colegio atendía cerca de 600 alumnos antes del terremoto, el proyecto busca ampliar significativamente su cobertura, con una infraestructura diseñada para responder a las necesidades educativas y comunitarias del barrio.
“Los trabajos de demolición y reconstrucción tienen como horizonte iniciar las obras de construcción en noviembre de 2026 y entregarla hacia mediados de 2027, de acuerdo con el cronograma preliminar anunciado”.
Sinergia para la recuperación educativa
Jaime Ramos, gerente regional de Terpel, recordó que la organización acompañó la atención de la emergencia desde sus primeros días, con aportes de combustible para maquinaria, ambulancias y trabajos de recolección de escombros.
Ahora, mediante la reconstrucción de San Nicolás, “la compañía busca contribuir a la recuperación de un espacio fundamental para cientos de niños y jóvenes de Pereira”, contó.
Por su parte, el alcalde Mauricio Salazar señaló que “la recuperación de las instituciones educativas requiere una combinación de recursos nacionales, municipales y privados. La Administración municipal cuenta con una bolsa de $34.000 millones destinada a atender las necesidades de los planteles afectados y facilitar el regreso de los estudiantes a espacios educativos habilitados”.
Inversión del Gobierno
El Gobierno nacional también anunció recursos para intervenir otras sedes.
“El Ministerio de Educación ha destinado $4.000 millones para realizar 27 mejoras en instituciones educativas de Risaralda, mientras se proyectan nuevas visitas técnicas para determinar cuáles estructuras pueden repararse, reforzarse o deben ser demolidas”, confirmó el presidente Abelardo De la Espriella.
Con el comienzo de la demolición de San Nicolás, Pereira abre una nueva etapa en la recuperación de su infraestructura escolar.
El reto ahora será convertir los anuncios y compromisos financieros en una obra terminada que devuelva a los estudiantes un espacio seguro, moderno y preparado para el futuro.


