De nuevo con el Tour de Francia 2019 los ojos del mundo se fijan en Colombia. Egan Bernal, Rigoberto Urán y Nairo Quintana, algunos de los grandes ciclistas colombianos presentes en la edición de este año, vuelven a figurar y a generar interés por el país como cuna de grandes deportistas y como destino para el turismo en bicicleta.
Con el éxito de los ciclistas colombianos se empieza a consolidar en el país ese nicho del turismo que atrae viajeros de Estados Unidos y Europa, principalmente. En este último, de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo y la Asociación de Viajes de Aventura (ATTA, por sus siglas en inglés), el turismo en bicicleta genera en promedio US$57 mil millones cada año.
“Los turistas extranjeros gastan hasta US$257 por día en turismo de bicicleta. En promedio por siete días son casi US$1.800, es decir US$600 más que el promedio de gasto del viajero en Colombia. Es un tipo de turismo con alta capacidad de gasto, que es en el que concentramos los esfuerzos de promoción para atraerlos al país”, aseguró Flavia Santoro, presidenta de ProColombia.
El ciclismo está arraigado en la cultura colombiana. Más que un deporte es una forma de vida que ha conquistado el corazón de los ciclistas del mundo para ir a entrenar a este país por su belleza natural con diferentes tipos de ecosistemas y su potencial para todo tipo de ciclismo gracias a sus cinco diferentes pisos térmicos.
El país tiene 38 rutas para que nacionales y extranjeros recorran Colombia en bicicleta y puedan visitar los Parques Nacionales Naturales y Pueblos Patrimonio. Igualmente, está en auge la industria de los bike hotels, que ofrecen servicios como área de limpieza para bicicletas de montaña, alquiler, centro de información sobre rutas, alquiler de GPS, desayuno picnic para ciclistas, servicios de reparación y guías.
Por su ubicación ecuatorial, recorrer 500 metros en Colombia representa pasar de un ecosistema a otro. Esto significa que en un recorrido de cuatro horas en bicicleta se podrán conocer hasta tres paisajes diferentes, pasando desde los fríos y endémicos páramos, hasta los exuberantes bosques altos andinos e incluso terminando en selvas tropicales húmedas.
En Colombia es normal transitar por sus carreteras y encontrarse grupos de ciclistas, entre profesionales y aficionados, con capacidad de recorrer rutas de hasta 3.200 metros sobre el nivel del mar. Ya es popular en el país que los deportistas consuman alimentos típicos como el bocadillo de guayaba y el agua de panela con queso como fuente de energía.
La Ruta del Café
Ideal para la bicicleta de Ruta o de Montaña. El Paisaje Cultural Cafetero es un gran escenario para tours en bicicleta de entre tres y cinco días de duración, en los que se puede disfrutar de rutas que retan a los participantes. Se puede disfrutar del paisaje patrimonial, para al final descansar en haciendas cafeteras o en termales terapéuticas.



Complementar la economía del monocultivo con el turismo deportivo es una alternativa que le permitiría a los pequeños productores mejorar sus ingresos. Cuando hablamos de haciendas estamos sacando del mercado a las familias cafeteras minifundistas, patrimonio del Paisaje Cultural Cafetero con sus costumbres y tradiciones,
Las montañas con multicolor verde, la vías con pendientes altas, los caminos de arrieria que aun existen, los ríos limpios y fríos, la gran variedad de aves endémicas, el cielo azul, las casas adornadas con flores de colores y pintadas de azul , naranja o rojo, hacen que los que practicamos el ciclismo de montaña en el PCC disfrutemos de cada salida tan intensamente como la primera vez.
¿ COMO LO DISFRUTARA UN EXTRANJERO.?