La nieve obliga a acortar la etapa del Tour, que se queda en el Iseran


La nieve presente en la calzada obligó a anular parte de la etapa 19 del Tour de Francia, que quedó circunscrita a su paso por el Iseran, donde el colombiano Egan Bernal fue primero y había conquistado el maillot amarillo de líder.

El ciclista del Ineos cruzó ese puerto con un minuto de ventaja sobre su compañero británico Geraint Thomas, el holandés Steven Kruijswijk, el alemán Emanuel Buchmann y el español Mikel Landa, y con dos minutos sobre el francés Julian Alaphilippe, hasta ahora líder de la general.

EL GRANIZO DETIENE A BERNAL Y LA CARRERA

Con la carrera lanzada la naturaleza tomó cartas en el asunto. Un alud de nieve cayó sobre la carretera y la organización decidió para la carrera y darla por terminada con los tiempos establecidos en la cima del Iserán.

El motivo fue el mal estado de la carretera a las puertas de Val d’Isère. Una granizada tremenda desfiguró la ruta. Restaban 22 kilómetros para meta y los trozos de hielo caían del cielo con auténtica violencia.

Ya no se podía hablar de una carretera de asfalto, sino de un río en toda regla que obligó a intervenir con urgencia a las máquinas quitahielos.

Los tiempos de la etapa serían los marcados en la cima del Col de Iseran y la clasificación el de paso por el puerto. El espectáculo de Bernal desatado abriendo tal vez un nuevo periodo histórico quedó cortado de raíz. El hielo detuvo al fuego.

Una pena que no se pudiera ver en qué hubiera quedado la hazaña de Bernal en la cima de Tignes, final de la etapa, pero el colombiano logró a pesar de todo el objetivo con el que había tomado la salida. Era el nuevo líder a falta de una etapa de competición antes de llegar a París.

Todos a los coches. Alaphilippe con cara de pocos amigos y aún de amarillo se mesaba los cabellos, certificando un día negro para el ciclismo francés, que antes había perdido a Pinot. Y Bernal, sonriente, sabiendo que iba a ser líder, sonreía en el auto del Ineos.

Mientras, el director de la carrera Christian Preudhomme explicaba a su homónimo del Movistar Eusebio Unzue la magnitud de los destrozos en la carretera. Landa y Nairo Quintana, bien abrigados, empezaban a echar cuentas a buen recaudo. Queda solo un cartucho.

Este sábado la vigésima etapa y último combate en los Alpes antes de conocer el podio definitivo entre Albertville y Val Thorens, de 130 kilómetros. Tres puertos en el menú, el último de categoría especial conduce a meta tras un ascenso de 33 kilómetros al 5,5 por ciento.