La agremiación de futbolistas acudió a la Superintendencia de Sociedades por nuevos incumplimientos salariales. El plantel profesional inició un cese total de actividades.
La crisis financiera y administrativa del Deportivo Pereira alcanzó un nuevo nivel. La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, solicitó formalmente ante la Superintendencia de Sociedades que se declare la liquidación judicial del club, argumentando que persisten los incumplimientos laborales pese al proceso de reorganización empresarial que atraviesa la institución.
La petición se conoció después de que los integrantes del plantel profesional decidieran suspender sus actividades desde este lunes 24 de agosto ante los retrasos en el pago de sus salarios.
De acuerdo con Acolfutpro, el conjunto Matecaña tiene pendiente el salario correspondiente a julio y la primera quincena de agosto de 2026. La agremiación advierte que se trata de obligaciones adquiridas después del inicio del proceso de reorganización y que, según la Ley 1116 de 2006, tienen un tratamiento preferente.
¿Por qué Acolfutpro pide liquidar al Pereira?
El punto central de la solicitud está relacionado con el proceso que actualmente adelanta la Superintendencia de Sociedades.
En enero de este año, esa entidad decretó de oficio el inicio de la reorganización empresarial del Deportivo Pereira F.C. S.A., luego de encontrar una delicada situación económica.
Para el 31 de agosto de 2025, la institución registraba una cesación de pagos por $11.252 millones, monto equivalente al 50,40 % de sus pasivos. Las obligaciones vencidas por más de 90 días involucraban, entre otros, a la Dian, clubes deportivos, proveedores y accionistas.
La reorganización busca precisamente que una empresa con dificultades financieras pueda negociar con sus acreedores, ordenar sus obligaciones y continuar operando. Sin embargo, durante ese procedimiento debe cumplir especialmente con las nuevas obligaciones que se generen.
Acolfutpro considera que los recientes atrasos salariales constituyen un nuevo incumplimiento y por eso acudió a Supersociedades solicitando que el proceso avance hacia una instancia mucho más severa: la liquidación judicial.
Pereira no está liquidado
La precisión es importante: la solicitud presentada por Acolfutpro no significa que el Deportivo Pereira haya sido liquidado.
La decisión corresponde a la Superintendencia de Sociedades, que deberá analizar los argumentos, el estado del proceso de reorganización y el cumplimiento de las obligaciones del club antes de determinar si existen razones jurídicas para decretar una liquidación.
De adoptarse eventualmente una decisión de ese tipo, el panorama institucional del equipo cambiaría radicalmente, pues el objetivo dejaría de ser recuperar financieramente a la sociedad y pasaría a la realización de sus activos para atender las obligaciones reconocidas dentro del proceso.
Los jugadores volvieron a parar
La petición de Acolfutpro coincide con una nueva protesta del plantel profesional.
Los futbolistas disputaron el encuentro frente a Alianza Valledupar el pasado viernes y posteriormente anunciaron que entrarían en un cese total de actividades. Según explicaron, jugaron ese compromiso por respeto a los aficionados y a Pereira, pero decidieron no continuar entrenando ni presentándose a partidos mientras no se resuelvan las obligaciones laborales pendientes.
No es la primera vez que sucede. En 2025 el equipo profesional también suspendió actividades por incumplimientos salariales, situación que llegó a obligar al club a recurrir a futbolistas juveniles para afrontar compromisos oficiales.
Ahora el escenario vuelve a repetirse y compromete la preparación para el próximo encuentro. En el calendario, el Matecaña tiene previsto visitar al Deportivo Pasto el lunes 31 de agosto, aunque el cese anunciado por los jugadores genera incertidumbre sobre la disputa del partido.
Una crisis que viene acumulándose
Los problemas del Pereira no comenzaron con las deudas de julio y agosto.
En enero, antes de abrir la reorganización, Supersociedades decidió someter al club al máximo grado de supervisión previsto en la legislación societaria al encontrar una situación que calificó como crítica en aspectos jurídicos, contables y administrativos.
Posteriormente, en abril, la entidad confirmó una sanción de $100 millones contra Álvaro de Jesús López Bedoya, representante legal de Deportivo Pereira F.C. S.A., por incumplir órdenes impartidas por la Superintendencia dentro de sus actuaciones de vigilancia.
A esto se suma el proceso adelantado por el Ministerio del Deporte debido a incumplimientos laborales y tributarios. El 6 de agosto se conoció la decisión de segunda instancia que ratificó la suspensión del reconocimiento deportivo que había sido impuesta originalmente en diciembre de 2025.
El futuro del Matecaña vuelve a quedar en suspenso
La nueva solicitud pone una presión adicional sobre los dirigentes del Deportivo Pereira, que ahora deben afrontar simultáneamente las reclamaciones de sus futbolistas y el proceso empresarial ante la Superintendencia.
Mientras Acolfutpro sostiene que los reiterados incumplimientos justifican avanzar hacia una liquidación judicial, será Supersociedades la encargada de determinar jurídicamente si existen las condiciones para adoptar una medida de esa magnitud.
Por ahora, el escenario concreto es preocupante: hay salarios atrasados, el equipo profesional se encuentra en cese de actividades y la continuidad del proceso de reorganización vuelve a estar bajo la lupa.
La situación genera especial inquietud en Pereira, una ciudad que apenas en diciembre de 2022 celebraba el histórico primer título de Liga del conjunto Matecaña y que hoy observa nuevamente cómo los problemas económicos y administrativos amenazan la estabilidad de uno de sus principales símbolos deportivos.


