La Registraduría Nacional del Estado Civil reportó que los resultados del preconteo de la segunda vuelta presidencial coincidieron en un 99,997 % con el escrutinio de primer nivel realizado por jueces de la República en todo el país.
De acuerdo con el organismo electoral, la conclusión de esta primera fase de revisión oficial ratifica el alto nivel de precisión del preconteo, mecanismo utilizado para la divulgación rápida de los resultados electorales, aunque sin carácter definitivo.
La entidad señaló que el proceso fue adelantado por cerca de 9.000 personas, entre jueces y notarios, distribuidas en 2.992 comisiones escrutadoras instaladas en el territorio nacional. Según la Registraduría, las variaciones encontradas frente al preconteo fueron mínimas.
“El proceso de consolidación y divulgación de resultados ha sido exitoso e inédito en la historia de Colombia”, indicó la entidad, al destacar que más de un millón de colombianos participaron en las distintas labores de organización, vigilancia y acompañamiento de la jornada electoral, junto con la Fuerza Pública, organismos de control y misiones de observación.
En el preconteo, Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 12.959.542 votos, equivalentes al 49,66 %. Por su parte, Iván Cepeda alcanzó 12.708.712 sufragios, correspondientes al 48,70 %. La diferencia entre ambos fue de 250.830 votos, es decir, 0,96 puntos porcentuales.
La jornada electoral también dejó una participación histórica, con más de 26,3 millones de ciudadanos que acudieron a las urnas.
Así avanza el escrutinio
El escrutinio es el procedimiento oficial mediante el cual se revisan, consolidan y validan los resultados de una elección. A diferencia del preconteo, que tiene fines informativos, el escrutinio es el proceso que permite declarar formalmente al ganador.
La primera etapa corresponde al escrutinio de mesa y municipal, en el que los jueces de la República revisan las actas E-14 entregadas por los jurados de votación. Si se encuentran tachones, enmendaduras, borrones o reclamaciones, se puede ordenar el reconteo directo de los votos.
Posteriormente se realiza el escrutinio departamental. En esta fase, las comisiones integradas por registradores de instrumentos públicos y notarios, designados por el Consejo Nacional Electoral, consolidan las actas municipales y establecen el cómputo total de cada departamento.
Finalmente, el Consejo Nacional Electoral se reúne en Bogotá como Comisión Escrutadora Nacional. Allí se suman los resultados de todos los departamentos y los votos del exterior para declarar oficialmente al ganador de la segunda vuelta presidencial.
Observación internacional destacó garantías, pero advirtió polarización
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea también entregó sus conclusiones sobre la segunda vuelta. El organismo resaltó la auditoría internacional realizada al proceso y valoró de manera positiva el software de gestión de resultados.
La misión también destacó el aumento en el número de testigos electorales de los partidos, quienes, según el informe, pudieron ejercer su labor con garantías durante la jornada.
Sin embargo, Esteban González Pons, jefe de la misión europea, advirtió que la campaña estuvo marcada por un alto nivel de polarización y por un tono agresivo en el debate público, situación que, según dijo, generó tensión en la sociedad colombiana.
El informe también alertó sobre el uso de contenidos creados con inteligencia artificial para difundir desinformación y montajes ultrarrealistas desde fuentes no identificadas, relacionados con ambos candidatos, aunque con mayor frecuencia a favor de De la Espriella.
La misión señaló además que, ante el creciente peso de las campañas digitales, es necesario fortalecer el control sobre los gastos de publicidad en línea. No obstante, advirtió que el marco jurídico e institucional actual sigue siendo insuficiente, especialmente por la dificultad de regular plataformas digitales que operan desde el exterior.
Finalmente, la MOE de la Unión Europea indicó que las debilidades en los mecanismos de transparencia sobre la financiación de campañas, ya señaladas durante la primera vuelta, persistieron en la segunda. Incluso, consideró “más que probable” que exista una infradeclaración de gastos e ingresos.


