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domingo, marzo 3, 2024

La carrera de obstáculos del hospital de cuarto nivel

Óscar Osorio Ospina

A mediados de la semana pasada se realizó en Bogotá la tercera audiencia de seguimiento de una acción preventiva promovida por la Procuraduría General de la Nación con el objetivo de desempantanar el proyecto de inversión más grande puesto en marcha en Risaralda en los últimos años: el hospital regional de alta complejidad.

Se trata de una clínica de cuarto nivel cuyo ámbito de influencia abarca los departamentos de Risaralda, Caldas, Quindío, Chocó y norte del Valle, pero cuyo futuro está sumido en la incertidumbre por diferentes razones. 

Durante el pasado período presidencial y gracias a la mediación de diferentes actores, el proyecto fue incluido en el Plan Nacional de Desarrollo y se consiguió una partida de $600.000 millones para invertir en la obra, la cual se giraría en tres anualidades: 2022, 2023 y 2024. La Alcaldía de Pereira aportó un terreno de 10.479 metros cuadrados para la clínica en el sector de Cerritos, en tanto que la Gobernación de Risaralda gestionó con la Nación otra partida para la financiación de los estudios y diseños de sus distintas etapas, los cuales no han sido entregados aún en su totalidad.

Por esa razón aunque la Nación giró en el 2022 los primeros $199.000 millones, a la fecha solo se han comprometido algo más de $56.000 millones para construir la fase inicial consistente en el edificio de consulta externa y administración. El contrato fue adjudicado al Consorcio Edificio Hospitalario Risaralda y la interventoría al Consorcio Interventoría Alta Complejidad, con un plazo de ejecución de 18 meses que comenzó a correr en junio del 2023. Ante este estado de cosas, mediante una acción popular el año pasado la Nación pidió la devolución de la totalidad de la primera partida, en tanto que se abstuvo de girar las dos siguientes, puesto que no existen los diseños para licitar el avance de este centro asistencial.

La actual administración departamental, encabezada por el Gobernador Juan Diego Patiño Ochoa, está evidentemente interesada en sacar adelantar el hospital de cuarto nivel, aunque los obstáculos que debe superar el proyecto son muchos y bien complejos.  Así lo dejó explícito el gobernador en la instalación de la Asamblea Departamental el pasado 1º de enero: “El acta de empalme de gobierno se firmará, dejando, eso sí, la anotación de que no se tiene información relacionada con esta mega obra hospitalaria, con el fin de que las autoridades competentes analicen el caso y nos ayuden a verificar en qué estado se encuentra su avance y si realmente subsisten las posibilidades de asegurar su completa ejecución”.

El mandatario, acompañado por José Freddy Arias Herrera, a quien designó como responsable de esta obra, participó en la audiencia de seguimiento de la Procuraduría celebrada el pasado martes, a donde concurrieron además la Contraloría General de la República, el Ministerio de Salud y la Agencia General de Defensa Jurídica del Estado.

Devolución de recursos

La presencia de este último despacho obedece al trámite que se adelanta en relación con la acción popular que instauró el Ministerio contra el departamento y acerca de la cual se está a la espera de que el juzgado respectivo fije la fecha de la audiencia del pacto de cumplimiento en donde se deberá resolver el asunto de la devolución de los $199.000 millones iniciales. Estos recursos han generado rendimientos por cerca de $30.000 millones que también se tendrían que devolver a la Nación.

La partida comprometida en un principio corresponde al contrato de obra para la construcción del edificio de consulta externa y administración y la respectiva interventoría, que a la fecha presenta un avance de ejecución del 15% y el plazo de entrega está pactado para octubre de este año. “La obra está dentro de los plazos, pero tuvo cierto retraso debido a los hallazgos arqueológicos en el área”, reconoció el coordinador del proyecto. Pero lo cierto es que tal como se encuentra el proyecto en este momento, ese edificio no será funcional puesto que carece de servicios públicos y de vías de acceso. Ese es, en esencia, el primer gran escollo que hay que superar, pero no es el único.

Sin diseños

Uno de los problemas serios del proyecto se relaciona con la falta de diseños, los cuales fueron contratados con el Consorcio Hospital de Cuarto Nivel, representado por Eduardo Castrillón, por un valor de $7.600 millones, con la interventoría de Findeter. Este contrato, que debió estar terminado en junio del 2022, estuvo suspendido 11 meses y el pasado 28 de diciembre, justo un día antes de su vencimiento, se suspendió de nuevo.

En relación con las razones que obligaron a la suspensión durante 11 meses, el contratista argumenta inconvenientes como la falta de respuestas prontas por parte de la Gobernación de Risaralda y el Ministerio de Salud. 

Hay que anotar que debido al incumplimiento de la entrega de diseños la Gobernación de Risaralda inició un proceso administrativo sancionatorio para liquidarlo unilateralmente o buscar salidas al mismo, puesto que la falta de diseños impedirá el avance del proyecto. “No hay unos diseños definitivos todavía y el Ministerio los está exigiendo para poder hacer los giros respectivos de los siguientes recursos. Así que lo que uno siente es que estamos como un corcho en un remolino, pero lo que sí está claro en la administración departamental actual es que tenemos que actuar porque el proyecto hay que tratar de salvarlo y creo que también ya empieza a haber una voluntad muy clara del gobierno nacional de que el proyecto se realice”, precisó Arias Herrera. De declarare la siniestrabilidad y liquidación del contrato de diseños, ello implicaría un nuevo retraso mientras se contrata un nuevo responsable y éste entrega los respectivos diseños para sacar la licitación las etapas siguientes.

Ni servicios ni vías

Pero ahí no paran las cosas. Como se decía antes, el edificio una vez terminado no es funcional puesto que carece de servicios públicos y vías de acceso. La obra en construcción no cuenta con conexión de servicios públicos esenciales como son acueducto, alcantarillado y energía eléctrica y se hace imperioso avanzar en esa dirección con las empresas responsables de su prestación. 

Sin embargo, tampoco tiene vías de acceso, aunque hay tres posibilidades planteadas. Una de ellas es la avenida Los Colibríes, pero es necesario que la Alcaldía de Pereira reciba la primera etapa -como está previsto para marzo próximo- y emprenda la segunda desde El Tigre, la cual demanda una inversión de $160.000 millones a precios de hoy. La segunda es la vía de Tacurrumbí, que obedece a un proyecto aún más complejo, pero que presenta muy pocos avances en cuando a diseños, y la tercera, es la intervención del acceso por la estación de servicios Santa Bárbara, ambas también en cabeza de la Alcaldía de Pereira. “El 15 de diciembre pasado, el alcalde Mauricio Salazar, a petición del Gobernador Juan Diego Patiño, se conectó a una reunión virtual promovida por la Procuraduría, en donde se comprometió con ayudar a lo que corresponde al municipio en el tema vial, desafortunadamente por razones de agenda el doctor Salazar no asistió a la reunión de la semana pasada y se espera que lo haga en la siguiente, puesto que se trata de un proyecto de alto impacto regional”, indicó Arias Herrera.

Lo que se espera

Así que el futuro del hospital de cuarto nivel, además de la firme voluntad del Gobernador actual de sacarlo adelante, está atado a varias circunstancias: 

La entrega y aprobación de los diseños definitivos de las siguientes etapas, el cierre financiero del proyecto, el trámite de una ordenanza que comprometa vigencias futuras para la cesión de los recursos de una estampilla por parte de la Gobernación, la construcción de un módulo de enseñanza de la Universidad Tecnológica de Pereira por $48.000 millones, que la acción popular que pide la devolución de los recurso se falle a favor del proyecto y la definición del modelo de manejo del hospital como tal.

“Tiene que haber una voluntad clara que el proyecto va porque va, es lo que estamos pidiendo hoy, aunque de cierta forma el ministro de Salud ha dado muestras de que lo quiere hacer. Estamos pendientes de una cita con los ministros de Hacienda y de Salud, que espero sea muy pronto, donde podamos estar ya preparando el plan de trabajo conjunto, Nación y Gobernación, con miras a que el proyecto salga de ese remolino en que se encuentra y podamos -entre todos- iniciar ya en forma clara y concreta la ejecución del proyecto”, explicó Arias Herrera.

Como decíamos, aún desde antes de iniciar su mandato, el Gobernador Juan Diego Patiño ya estaba adelantando gestiones ante el gobierno nacional para que el hospital sea una realidad. A principio del mes, ante la Asamblea Departamental el mandatario dejó en claro su compromiso con la ejecución del hospital de cuarto nivel: “Es nuestra intención que sea una realidad para toda la región”.

 

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