Las Fuerzas Militares intensificaron su ofensiva contra Néstor Gregorio Vera Fernández, máximo cabecilla del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc, quien nuevamente logró evadir la muerte tras un bombardeo en zona selvática del país.
El más reciente operativo se registró en la madrugada del 26 de marzo de 2026, en el corregimiento de Pacoa, departamento del Vaupés, donde tropas del Ejército, con apoyo aéreo, atacaron un campamento del bloque Amazonas. La acción dejó seis personas muertas —cuatro mujeres y dos hombres—, entre ellas alias “Lorena”, señalada como compañera sentimental y parte del círculo cercano del jefe guerrillero.
En un inicio, las autoridades no descartaban que entre los cuerpos se encontrara “Iván Mordisco”, teniendo en cuenta información de inteligencia que indicaba su presencia en la zona por presuntos problemas de salud. Sin embargo, el Instituto de Medicina Legal confirmó este 29 de marzo que el líder disidente no está entre los fallecidos, por lo que su paradero sigue siendo incierto.
Fuentes militares indican que el cabecilla habría resultado herido durante el bombardeo, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Además del resultado mortal, la operación permitió la incautación de armamento de guerra, explosivos, equipos de comunicación y material tecnológico, incluidos elementos para el uso de drones, lo que representa un golpe a la estructura criminal del EMC en el suroriente del país.
Este ataque se suma a una serie de operaciones recientes en contra de las disidencias lideradas por Mordisco. Solo en marzo de 2026, las Fuerzas Militares han ejecutado varios bombardeos en departamentos como Guaviare y Antioquia, con resultados que incluyen capturas, muertes de integrantes del grupo y recuperación de menores reclutados.
Pese a estos golpes, el jefe guerrillero ha logrado evadir a la fuerza pública en al menos tres ocasiones en los últimos años, consolidándose como uno de los hombres más buscados del país y principal objetivo de la ofensiva militar del Gobierno nacional.
Las autoridades mantienen el cerco en la región amazónica, donde el EMC continúa desarrollando actividades ilícitas como narcotráfico, minería ilegal y reclutamiento forzado, mientras avanza la estrategia para neutralizar a su máximo líder.


