26.9 C
Pereira
sábado, marzo 2, 2024

¿Está en peligro el segundo renglón agrícola de Risaralda?

Óscar Osorio Ospina

Después del café, el plátano es el segundo más importante renglón agrícola de Risaralda, producto que no solo hace parte de la canasta familiar, sino que se ha convertido en un dinámico renglón de exportaciones.

En Risaralda se estima que hay unas 147.066 hectáreas dedicadas a la agricultura con 50 renglones de cultivos, de las cuales el 68.6% está destinado a café y plátano. Y de ese porcentaje, alrededor de 21.000 hectáreas están sembradas en plátano y banano. Incluso a mediados del año pasado, la Gobernación de Risaralda inauguró una planta procesadora de plátano en el sector de La Marina, en la vía a Santuario y Apía, para el acopio y transformación de este producto a fin de darle valor agregado. La planta es administrada por la Universidad Unisarc.

En cuanto al panorama nacional, los registros agropecuarios hablan de 400.000 hectáreas en plátano, 280.000 de las cuales están en la zona cafetera, con una producción anual de 1.7 millones de toneladas, lo cual da una clara idea de la importancia de este cultivo.

Sin embargo, la preocupación ha surgido por la expansión de una enfermedad conocida como Moko del plátano y el banano, la cual está presente en 12 de los 14 municipios de Risaralda. Algunas voces de alarma aseguran que el Moko ha puesto en grave peligro este renglón agrícola, pero otras voces señalan que con medidas fitosanitarias de prevención es posible evitar que ello ocurra. Aún más, estas últimas precisan que la presencia del Moko no es nada nuevo y que existen registros de su presencia de 10 a 12 años atrás.

¿De qué se trata?

 

El Moko, cuyo nombre científico es ralstonia solanacearum Raza 2, es un fitopatógeno que ataca todas las variedades de plátanos, considerado también como uno de los problemas fitosanitarios más serios que afectan a las musáceas en las regiones tropicales y subtropicales del mundo, además de ser un factor determinante en

 la restricción comercial de la producción.

La presencia de este problema fitosanitario conlleva la muerte de las plantas, ocasionando la pérdida total del cultivo, motivo por el cual se hace necesario establecer medidas fitosanitarias tendientes a prevenir la diseminación de esta enfermedad y, además, establecer cuarentenas.

La enfermedad se puede trasmitir por diferentes maneras, por ejemplo, el uso de semilla contaminada con la bacteria, cuando las raíces sanas entran en contacto con plantas enfermas o residuos de cosecha en sitios afectados, mediante el agua contaminada con la bacteria (a través de ríos, acequias, canales de drenaje, etc.). o herramientas como machetes, palas, palín, tijeras o medialuna que hayan tenido contacto con plantas enfermas. Así mismo, por medio de aves de corral o insectos como el picudo, las abejas o las avispas que hayan tenido contacto con plantas enfermas.

Mapa platanero

Juan Carlos Toro Castellanos, secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda, señala que el plátano está presente en la mayoría de los municipios, mediante cultivos para transformación, comercialización, exportación y el gasto propio de la familia. En este momento no se sabe exactamente cuántas hectáreas hay sembradas, por cuanto apenas están finalizando las evaluaciones agropecuarias para establecer cuanto creció o disminuyó este cultivo en el último año.

Señala Toro Castellanos que esta

 enfermedad bacteriana de control oficial está presente en Risaralda desde hace unos 12 años, según los reportes del ICA. En algunos municipios se ha incrementado la infestación y dado que no tiene cura y el manejo del problema debe ser más preventivo.

Es por ello que la alarma crece en municipios como Belén de Umbría, que se considera el primer productor de plátano en el departamento.

Según Luis Carlos Zapata, secretario de Desarrollo Agropecuario de ese municipio, existen allí unas 2.200 fincas con 6.000 hectáreas sembradas en plátano y una producción de 1.300 toneladas semanales, es decir 5.200 mensuales, las cuales generan

 alrededor de $100.000 millones anuales, recursos que en muy buena parte dinamizan la economía local.

Sólo en Belén de Umbría

 existen 65 comercializaciones de plátano que representan entre 300 y 400 empleos directos. “El plátano no solo es la base alimenticia de las familias campesinas sino un producto de primera necesidad para la comunidad en general”, señala Zapata.

En la actualidad en este municipio se han detectado dos focos de infestación reportados al ICA. Allí, desde años anteriores, se ha venido adelantando una intensa campaña preventiva que ha incluido dos foros con asistencia de 1.200 productores, jornadas

 de control y de prevención, puestos de control en las entradas y salidas hacia Pereira y Mistrató, entregas de kits, y otras acciones en conjunto con el ICA.

Cómo combatirlo

El secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda, Juan Carlos Toro, invitó a la comunidad platanera de los municipios a seguir aplicando las normas de bioseguridad. “Desde la Gobernación de Risaralda estamos trabajando en un proyecto para minimizar los riesgos de la enfermedad entregándole a los productores todos lo

s elementos de bioseguridad, como desinfectantes para el calzado, trajes de protección para usar dentro del cultivo el cual debe ser desechado de una vez y seguir las recomendaciones”, anotó.

Agregó que el gobernador Juan Diego Patiño quiere apoyar a todos los productores y ayudarlos a transformar la materia prima para que se le de valor agregado

a los productos agropecuarios y se pueda dinamizar mucho más la economía. En esa dirección, el mandatario ha dado instrucciones claras de apoyo al sector rural para mitigar las enfermedades y, desde luego, atacar esta bacteria en específico, la cual es de control oficial y es responsabilidad de todos. “Recuerden que estamos trabajando a través de la asociatividad con más de 120 asociaciones que existen en el departamento, queremos invitar a todos los productores a que se asocien porque es la única forma de verse beneficiados con proyectos del Estado”, anotó.

Manejo preventivo

 

Según el ICA, las principales medidas de manejo preventivo son las siguientes:

• Conocer el historial del terreno en donde va a sembrar

• Utilizar semilla obtenida en viveros con registro ICA, libre de enfermedades

• Evitar el uso de semillas con daños mecánicos, deformaciones o que provengan de zonas que hayan presentado este problema fitosanitario.

• No sembrar cerca de plantaciones infectadas.

• Implementar medidas de bioseguridad como la desinfección del calzado en la entrada del lote con soluciones de yodo agrícola, amonio cuaternario a concentraciones entre el 1 y el 2,5%.

• Desinfectar todas las herramientas que ingresen el cultivo.

• No permitir el ingreso a su cultivo de personas o animales ajenos a la finca

• Cortar la bellota del racimo tan pronto ésta forme su última mano para evitar la propagación de la enfermedad por insectos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

Para estar informado

- Advertisement -
- Publicidad -
- publicidad -