El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió una fuerte reacción del público durante el tercer partido de las Finales de la NBA, disputado en el Madison Square Garden de Nueva York entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs.
Los abucheos se escucharon cuando Trump apareció en las pantallas del escenario durante el himno nacional. Su presencia en el recinto obligó a reforzar las medidas de seguridad en los alrededores del Madison Square Garden, lo que generó largas filas y demoras para el ingreso de los aficionados.
Varios asistentes tuvieron que esperar durante horas en filas que se extendían por más de dos cuadras, debido a los controles establecidos por las autoridades. La visita del mandatario también provocó cierres y restricciones en la zona.
En lo deportivo, los Knicks cayeron 111-115 ante los Spurs, resultado que dejó la serie 2-1 a favor del equipo neoyorquino. El encuentro hizo parte de una jornada histórica, pues Trump se convirtió en el primer presidente en ejercicio de Estados Unidos en asistir a un partido de las Finales de la NBA.
Tras el juego, el mandatario minimizó los abucheos y aseguró ante periodistas que, desde su percepción, la reacción del público había sido mayoritariamente positiva. “Creo que fueron principalmente vítores. Hubo mucho ruido y mucho entusiasmo”, afirmó.
La aparición de Trump en el Madison Square Garden no pasó inadvertida y terminó mezclando el ambiente deportivo de las finales con el clima político que suele rodear sus actos públicos.

