Rafael Cuartas Gaviria, un ejemplo de civismo

Dentro de los adalides del civismo pereirano es necesario mencionar el nombre de Rafael Cuartas Gaviria como uno de los más grandes exponentes de una generación que se ufanaba de servirle a la ciudad con toda la fortaleza del corazon. La ciudad vivía prendida a sus epidermis y tal como una novia amada constituía el principal motivo de sus desvelos. Hombres una estructura mental ejemplarizante, cuyos idéales no se sustentaban en nombradla personal sino en la satisfacción interior de lo ejecutado por el terruño sin reclamar nada de la ciudad hacia ellos.

Cuartas Gaviria nació en Pereira el 24 de octubre de 1914.  Hijo de Luis Cuartas, un liberal radical venido de Santa Rosa de Osos, antioqueño, quien vino a pasear a Pereira y nunca más regresó a sus lares, y de la señora María Gaviria Mejía, distinguida dama pereirana. Como don Luis era un devoto admirador del general Uribe, hizo bautizar a su hijo con el nombre de Rafael Uribe… Cuartas Gaviria.

Don Rafael se educó en Pereira bajo la tutela de don Juvenal Cano y luego en el colegio Deogracias Cardona. Ocupó varias veces la Secretaria de la Alcaldía mMnicipal y también fue Inspector de Permanencia. Hizo periodismo -y del bueno- con un sentido critico insobornable; defendiendo los intereses de Pereira a capa y espada y dando plumadas acerbas contra quienes la ciudad estaba en un segundo plano. Casi toda su vida particular estuvo vinculada con el negocio de pinturas y ferretería; nunca aspiró a los altos cargos  públicos que le ofrecieron y parece que tampoco quiso ser concejal.

Era un hombre de temperamento enérgico y polémico: vertical en todas sus opiniones y analista de las circunstancias, Era un guerrero implacable cuando de defender los intereses de Pereira o de la Sociedad de Mejoras se trataba. Veintiún años fue el Presidente de la Sociedad de Mejoras, hasta su muerte acaecida el 8 de diciembre de 1979. Su reelección como presidente de la entidad era una carta fija: en las votaciones para cada período resulta su nombre con una mayoría absoluta y no le era recibida su renuncia, o la sugerencia que él hiciera por otro candidato.

Parte de su hoja de vida meritoria y civica podemos admirarla en lo pertinente a lo realizado por la Sociedad durante ese largo periplo en que la administró, sin retribución alguna, desde luego. De su mano generosa llevó la entidad de la mano hasta colocarla en una situación cómoda en la estructura económica. Dejó tras de sí la huella de su acendrado amor cívico por Pereira; destacándose siempre como hombre de limpias ejecutorias dedicadas al progreso y bienestar de los pereiranos.

Llevó a la S.M.P, a un puesto de primer orden de sus congéneres en la República. El Zoológico de Pereira -Matecaña- y el Coliseo Mayor son dos obras cuyo gestor principal fue él. Nunca desfalleció en sacar adelante estas importantes realizaciones para orgullo de la Sociedad de Mejoras de Pereira.

En el periodismo se destacó por su estilo claro y vigoroso, no comprometido con causas ajenas a su diáfana concepción desinteresada hacia el desarrollo y el ornato de Pereira. Como casi siempre ocurre, su voz airosa quedó difusa entre las concepciones erráticas de la politiquería absurda y clientelista. No cargaba temores ni compromisos para decir la verdad a quien fuese: la ciudad estaba por encima de los intereses personales o del convenio amistoso. era terco en sus convicciones.

Don Rafael Uribe Cuartas Gaviria, sin lugar a dudas fue uno de los más  calificados dirigentes del civismo pereirano en las últimas seis décadas. Aunque su temperamento pareciera dogmático y su carácter irascible no presagiara ser asequible para el diálogo: no lo era así: el amor por su querida Pereira y los desaciertos de la clase dirigente, lo tranformaban en un león de lucha. Alguna vez, la Alcaldesa lo hizo retirar de su recinto… Cuartas Gaviria fue un hombre integral para defender su mejor cualidad humana, cual fue el celo civico por su ciudad.

Como ya lo hemos descrito, el inmenso historial de la S.M.P., constituye de por si la pieza dínamo mas intensa de nuestro civismo tradicional y parte consustancial de ella toca con Cuartas Gaviria. El ornato de la ciudad y lo comprendido con las zonas verdes y parques; mientras fue manejado por sus sapientes manos, fué un orgullo de propios y extraños. Pero luego, las envidias rastreras y los intereses de un Cabildo politiquero, quitaron de su conduccion estas funciones y… todo fue convirtiéndose en peladeros y desorden urbano, por espacio de una década; hasta que fue nombrada en su cargo una mujer de verdadero espíritu civico que volviera a rescatar el ornato: Amparo Jaramillo de Drews.

El nombre de Rafael Cuartas Gaviria está inscrito entre los servidores connotados de la ciudad en este siglo. La memoria y el canto escrito perduran. No obstante, el egoísmo sea una constante; la vida entregada por las nobles causas y por la cuna de las primeras luces, será la estrella rutilante en la historia de los pueblos.

 

Nota importante: Textos tomados del libro “La gesta cívica de Pereira – Sociedad de Mejoras de Pereira” de Hugo Ángel Jaramillo.

Fotos suministrada por Ana María Cuartas, hija de don Rafael

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