21 C
Pereira
domingo, marzo 3, 2024

Luisa Masiel, una pereirana en el Caquetá

Luisa Masiel (Pereira, 2000), fue ganadora del concurso de cuento y poesía de la
Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.
Sus poemas fueron publicados en Luz al vórtice de las palabras: Cartografía
poética de mujeres colombianas (Editorial Escarabajo, 2022).
Ha vivido​​ siempre​​ en Cartagena del Chairá, Caquetá, un territorio situado al lado
del río Caguán, que significa “mirador”. Cartagena del Chairá es un municipio muy
reciente, fundado en 1963.
Edinson Aladino y Martha Cecilia Ortiz Quijano construyen la serie "Otros lugares,
otras voces: Muestra de poesía colombiana", de donde tomamos los textos.

********************************

EN LA GARGANTA SE ENCUENTRA LA OBEDIENCIA

Tantos años dejándome​​
tumbar de tos por el viento de las
heladas, aprendiendo la diferencia
entre la rula, el machete y la peinilla
y hasta ahora me vengo a acordar de​​
los ombligos de los perros.

Ahora, cuando no hay forma en
que yo vuelva y tan lejos tengo que irme,​​
olvidaré mi aliento de serpiente. Olvidaré a Anselmo,
que quedó penando en la tigrera.

Dejaré a Anselmo, a mi aliento de serpiente​​
y a los ombligos de los perros,​​
allá donde Dios no puso​​
ni una puntilla, pero me enseñó​​
que en la garganta se
encuentra la obediencia​​
y que saber sobre la rula,​​
el machete y la peinilla​​
sirve únicamente
cuando no te sacan de​​
esta tierra.

********************************

 CONOCÍ LA ARENA EN UN CALLEJÓN

A mi lado está mi madre y sus
manos de ordeño.
Pido ayuda adentro del monte
desde adentro del viento,
me convierto en un espanto más
al que le corren las bestias
y los viajeros,
corren en este arenal​​
y solo un incrédulo​​
se atreve a venir
cuando lloro a mi madre,​​
a mi madre tirada en el suelo.

Yo como sé que los muertos no se dejan
solos porque se desaparecen,
me quedo en el monte,
me vuelvo vieja imaginando​​
mi vida​​
sin​​
Nely,​​
mi madre.​​

A los tres conocí la arena
en una suela de caucho.​​
A los tres una suela de caucho
me enseñó que, en la unión de la fuerza,​​
la cumbamba y la arena​​
se siente la muerte​​
del animal doméstico.

********************************


DOLORES CANACUÉ Y POR QUÉ ABRAZAR A LAS LAS CLOACAS

Nadie deja su casa​​
en la orilla de una cañada
si va a trastear​​
su vida en una​​
maleta.

Yo soy como Dolores Canacué,

prefiero abrazar a las cloacas
en el borde del viejo carro verde que​​
mi padre dejó y preguntarte​​
cuántos años más
necesitas para emprender esta guerra
contra mí.

Cada día es un​​
pequeño trasteo y el​​
“no me digas que vas a volver”
me sigue como Dolores,
Dolores Canacué.

Hay culpas más dañinas​​
que el pico de los loros.​​
Esta culpa que es un
loro aprendió a decir​​
Dolores Canacué.

A ese loro, que lleva forrada​​
mi culpa, la culpa que llevo​​
por Dolores Canacué, lo alimento
con comida de sal
para que se arranque las plumas​​
y muera de frío
en el borde verde​​
de una cañada.

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -
Artículo anterior
Artículo siguiente

Para estar informado

- Advertisement -
- Publicidad -
- publicidad -