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lunes, febrero 26, 2024

Economía 2022 y Cassandra

Es tendencia

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Julián Cárdenas Correa

Columnista

En mitología griega Cassandra tenía el don de la profecía, pero también la maldición de que nadie creía en sus predicciones. Muchos expertos y analistas pasan por Cassandras, principalmente cuando se refiere a llamar la atención sobre probables escenarios negativos.

Una de las explicaciones como se ha citado para otros temas en este espacio, es el sesgo identificado por Daniel Kahneman como Sesgo por Optimismo y que se refiere a la tendencia a ser demasiado optimista, sobreestimando resultados favorables.

Y, acabando de salir el dato de la inflación de 2021, no queda sino sorprendernos por el bajo nivel de inflación. Algunos se asustaron con el 5,62%, pero cuando hemos leído y escuchado de tantas actividades económicas a través del pasado 2021 sobre incrementos en costos que iban del 10% a unos incluso del 70%, ese 5,62% resulta ser demasiado bajo.

Salvo que se hubiese dado una compensación dramática de abaratamiento de costos en diferentes componentes de todas las actividades económicas, cosa que no se dio, la única explicación plausible es que los incrementos en costos se transfirieron por los empresarios y productores a menos márgenes de rentabilidad.

Si efectivamente los márgenes en 2021 disminuirán por el impacto de los costos, debemos ponernos en un partidor con dos componentes aún más complejos. Bajos márgenes de rentabilidad en 2021, con un 2022 que empieza con un aumento salarial del 10% y un año de mucha incertidumbre, principalmente, política; sumada la incertidumbre por la pandemia.

Dado que el resto del mundo sufre también los embates de la pandemia y de la inflación, los aspectos que nos hacen especiales son el incremento salarial y las próximas elecciones. Ese coctel en este año es específicamente nuestro.

¿Qué sucede en cualquier economía cuando la inflación aumenta? Los bancos centrales aumentan las tasas de interés. Como ese aumento eleva los costos del endeudamiento, la inversión disminuye. Si a este panorama le sumamos que los empresarios por cautela también resienten esa inversión por la incertidumbre política, podemos esperar un año con unos niveles de inversión en naranja, o por lo menos tímidos.

¿Qué sucede cuando el aumento salarial mejora la capacidad adquisitiva de los empleados en general? Pues que estos aumentan su nivel de consumo.

¿Qué provoca el aumento en el nivel de consumo con una inversión en estado de alerta u observación, que puede que no crezca al ritmo de ese consumo? Inflación.

Para no sufrir a lo Cassandra, no son predicciones. Lejos estaría de poder hacerlo. Se trata de invocar o más bien, exigir, entre todos, posiciones claras de los políticos respecto a cuál será ese manejo específico de la economía nacional. Sin posiciones tibias o superfluas. Exigir posiciones grabadas sobre piedra, es ser inocente cuando se trata de política y políticos, pero el mercado y el país en general, definitivamente necesitan algunas señales serias de los posibles equipos económicos.

Es un imperativo para la economía que la inversión y la capacidad productiva sigan su marcha, si no, nos veremos con unos niveles de inflación que harán lucir el 5,62% de 2021, como una inflación de país desarrollado.

Amanecerá y veremos.

Para estar informado

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