Víctimas del conflicto en Risaralda continúan recibiendo las indemnizaciones

Los recursos que son entregados a estas personas que vivieron los flagelos de la ‘guerra’ en el país, por medio de la Unidad para las Víctimas, se encuentran priorizadas por edad (mayores de 74 años), discapacidad o padecimiento de una enfermedad de alto costo.

En los últimos días, se efectuó la entrega de 183 giros indemnizatorios con una inversión por parte de la entidad que asciende a $1.498 millones de pesos, para víctimas que habitan en los municipios de Apía, Santuario, Dosquebradas, Pereira y Santa Rosa.

Es importante recalcar que la Unidad, no solo hace entrega de los recursos, también orienta a las víctimas, para que inviertan estos dineros en líneas como las de vivienda, educación superior o proyectos productivos individuales.

Laura Moreno, directora territorial de la Unidad en el Eje Cafetero, afirmó que “la Unidad sigue cumpliendo sus objetivos de mejorar la calidad de vida de la gente que tuvo que sufrir los rigores del conflicto armado en todo el territorio nacional; Risaralda es un departamento receptor y por ello queremos que las víctimas reciban la indemnización y permanezcan con buenas condiciones en el territorio”.

Durante la entrega de los recursos mencionados, también se llevó a cabo la socialización de la la campaña antifraude “Que no le echen cuentos”, con el fin de evitar que las personas sean revictimizadas por timadores que solo quieren aprovecharse de los recursos que el Estado les da a las víctimas a través de la Unidad, ya que todos los trámites ante la entidad son gratuitos.

 

Hablan las víctimas

En la jornada de las indemnizaciones, algunas de las víctimas a las cuales se les reserva el nombre por cuestiones de seguridad, manifestaron la importancia de recibir estos recursos.

La primera de ellas que llamaremos Martha, aseguró que “le doy muchas gracias a Dios y a la Unidad por tenernos toda la paciencia del mundo, nos han atendido muy bien y con este dinero voy a poder poner la cerámica al apartamento que también me dio el Gobierno y colocar un puesto de comida rápida; vengo desde Gigante, Huila, desplazada y este año a pesar de las dificultades se nos da una nueva oportunidad de salir adelante”.

Por su parte José mencionó que “estoy muy feliz y agradecido con ustedes, este dinero no compensa todos los padecimientos que he tenido desde el conflicto quedando en una silla de ruedas, pero sin duda me ayuda para independizarme y mejorar mis condiciones de vida, tener por qué no una casa propio o montar un negocio; llegué desde el Putumayo y la ciudad de Pereira me ha acogido de buena manera, a las demás víctimas les pido paciencia, que no pierdan la fe, que seguro la indemnización llega y espero la sepan invertir”.