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sábado, mayo 18, 2024

Limosna, ¿Culto a la pobreza?

Marcela Arboleda Arias – comunitaria@eldiario.com.co

Para Edisson Orozco Villa, psicólogo y profesor de la Universidad Cooperativa, la limosna en nuestro caso, se vincula con las visiones del catolicismo que se apoyan a las nociones teológicas que son muy complejas y antiguas.

“Por ejemplo, es llamativo que, como lo plantea el sacerdote español Fernando Rivas, se considere que tanto pobres como ricos son necesitados. Los primeros tienen necesidades materiales y los segundos de bienes espirituales”, explicó Orozco.

Esto se ve reflejado de manera clara en las escrituras sagradas. Así, no resulta extraño que para muchas personas con cierta capacidad económica exista un deber moral y espiritual de dar limosna.

Nietzsche (1889) decía “Nada más pernicioso que ese culto a la pobreza, aderezado de buenos sentimientos, que está arraigado en la misericordia cristiana y que perdura en las actuales formas de solidaridad”.
En ese sentido, hay que pensar que la limosna como práctica tiene un sentido simbólico muy profundo para las personas. Dar limosna no significa sólo ayudar al otro, también significa ayudarse a sí mismo y promover una idea de salvación que está arraigada en la vida espiritual. Por ese motivo, no resulta extraño que las personas no dejen de dar limosnas.

Esto significa que sin importar que las instituciones “terrenales” expresen que es contraproducente dar dinero algunos lo seguirán haciendo. Además, desde el punto de vista social, muchos se muestran altruistas y filántropos para ser reconocidos por los otros como ‘buenas personas’ y obtener prestigio y reconocimiento por la sociedad.

Cuestionamientos
El tema de la limosna despliega en sí, muchas interpretaciones, a parte de la necesidad económica de unos y la espiritual de otros, hay cuestionamientos sobre la veracidad de quienes salen a las calles a pedir dinero.

“En la actualidad, este tema está asociado a la pobreza, y surge una serie de cuestionamientos por parte de quien da el dinero por el tema de la verdad o la manipulación, pues hay quienes utilizan este tipo de situaciones para satisfacer otro tipo de necesidades y no necesariamente las básicas”, dijo Carlos Alberto Gómez Pineda, antropólogo, historiador y docente del Departamento de Humanidades de la Universidad Andina.

Así pues, estamos en un momento de transición social, en donde las personas hacen uso de algunas herramientas como el lenguaje corporal, lo que hace difícil determinar si las utilizan con el ánimo de satisfacer una necesidad real.

“Yo doy limosna siempre y cuando la persona cuente con alguna habilidad como cantar o bailar o si ofrecen algún producto, pero no a aquellos que se suben a un bus a contar historias tan parecidas o repetitivas, es decir, que parecen falsas”, dijo Thalía Grisales, habitante de Pereira.

Dato

La mendicidad se ha convertido en uno de los grandes problemas de la sociedad, pues en ella están aquellas personas que no cuentan con un trabajo o que padecen de alguna discapacidad física, y encuentran en la limosna una solución a sus necesidades inmediatas

Dar lástima

El tema de limosna / lástima es algo que se evidencia diariamente en los buses de transporte público de la ciudad, en donde diferentes personas que hacen parte de la región o que son de otros lugares, cantan u ofrecen determinado producto o cuentan algún tipo de situación con el ánimo de convencer a los pasajeros de ayudarle.

Ahora bien, para recibir una donación en forma de limosna, quien la solicita realiza una serie de acciones, y es que NO cualquiera pide de cualquier forma, ya que lo que se busca es obtener la mayor cantidad de donativos para suplir cualquiera que sea la necesidad; pero lo que hoy se evidencia en las calles o buses, es generar empatía a través de la lástima, ya que el dar limosna se vuelve algo colectivo y social y es que muchos dan por el que dirán: ‘si el señor de al lado le da, pues yo también’. Este simple hecho indica que las donaciones imponen exigencias que resultan necesarias para que el acto se concrete, por lo cual dar esa ‘ayuda’ es establecer una relación bidireccional: un intercambio desigual de diferentes bienes.

Así pues, allí se denota una realidad de intercambios simbólicos que tiene diferentes variables. Una de ellas es el tema de la verdad, ¿la persona que está vendiendo o contando una historia está siendo sincero?, a muchos este tema poco les interesa, pues las verdades son subjetivas, es decir, cada persona verá cómo las asume, pero desde el punto de vista antropológico, quien da el dinero asume la necesidad del otro y se autoengaña con el fin de satisfacer algún vacío espiritual al ayudar a quién considera lo necesita.

Entrecomillado: «Una cosa es brindar un mercado a una familia que uno evidencia que lo necesita, pero en las sociedades modernas, el tema del dinero ha llevado a que muchas personas se centren en causar pena con historias lamentables para recibir dicho recurso y resolver unas necesidades que pueden ser o no reales”, Carlos Alberto Gómez Pineda, antropòlogo y docente de la Universidad Andina.

Dar, guardar y vender

Son muchas las personas las que en el transporte público venden dulces. En primer lugar saludan y dan una breve reseña sobre el por qué están ofreciendo el producto y terminan su intervención con frases como ‘el valor ustedes mismos lo dan’ o ‘Dios se los pague y se los multiplique’.
Según Godelier hay que diferenciar el acto de dar, guardar y vender, pues el último concepto hace referencia a una separación total entre las personas y las cosas; dar significa conservar algo de la persona en la cosa dada (dulce) mientras que guardar es no separar las cosas de las personas”.

Dato

Los municipios de Pereira y Dosquebradas han realizado diversas campañas contra la mendicidad, y es que la situación seguirá en aumento si la gente sigue dando dinero, pues lastimosamente, en muchas ocasiones esa simple moneda termina en ollas de microtráfico.

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1 COMENTARIO

  1. Pero si uno no les da dinero, lo ofenden y lo desafian. En los semáforos hasta le pueden dañar el carro. Las autoridades también pueden colaborar un poco más.

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