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jueves, octubre 6, 2022

La mala hora de las Contralorías en Risaralda

La suspensión provisional de la Contralora de Pereira es apenas la punta del iceberg del embrollo jurídico que involucra a los titulares de los tres despachos en el departamento

 

Óscar Osorio Ospina

 

En lo que va corrido del año la justicia contenciosa administrativa ha suspendido provisionalmente tres contralores territoriales en el país por presuntos vicios en el proceso de elección para el período 2022-2025.

El 22 de marzo el primero afectado por tal medida fue John Jairo Escobar, Contralor Departamental de Guainía por parte del Tribunal Administrativo por una supuesta inhabilidad para ejercer cargos públicos. El 14 de julio, la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado tomó igual medida con el Contralor de Arauca, Luis Fernando Márquez Alzate, y el 4 de agosto, este despacho adoptó igual medida en el caso de Jenny Constanza Osorio Vélez, Contralora Municipal de Pereira. En ambos episodios la causa fue la misma: haber sido elegidos sin que se recompusiera la terna respectiva.

Pero, según opinan estudiosos del campo jurídico, estos no serán los únicos casos. Es más, se atreven a aventurar que uno de los que está en la cuerda floja es Giovanni Díaz, Contralor Departamental de Risaralda.

La medida es provisional, así que en las próximas semanas se espera que los tribunales administrativos tomen una decisión en firme al respecto, la cual puede derivar en la nulidad de la elección de los respectivos contralores. Veamos caso por caso.

Contraloría de Pereira

Yenny Constanza Osorio Vélez, natural de Manizales, fue elegida el 3 de marzo de este año en plenaria del Concejo Municipal, donde se presentó una situación bien particular, de una terna que era encabezada por Óscar Javier Vasco Gil y la cual cerraba Perches Giraldo Campuzano.

En dicha sesión Vasco Gil no solo no presentó su plan de acción, sino que entregó una carta en la cual anunciaba que “no me asiste interés alguno en desempeñar el cargo de Contralor Municipal de Pereira. Ello, debido a que, en el interregno comprendido entre la realización del examen, la conformación de la terna y la fecha de elección, concreté una serie de compromisos laborales frente a los cuales, hoy en día, no solo tengo la obligación legal, sino también la voluntad plena de cumplir a cabalidad”.

Y a renglón seguido anunciaba que mantendría su nombre de la terna para que el proceso continuara sin mayores dilaciones: “Ello no implica el retiro de mi hoja de vida de la terna en la cual me ubico en primer lugar, a efectos de no generar dilaciones en el proceso y terminar propiciando una tercera recomposición de la terna en escalera”.

En efecto el nombre de Vasco no fue puesto a votación por el Concejo de Pereira, que depositó 13 sufragios a favor de Osorio Vélez, cinco por Giraldo Campuzano y uno en blanco. En tales circunstancias la nueva Contralora se posesionó el 15 de marzo y desató una cascada de demandas.

El pasado 4 de agosto, el Consejo de Estado, al ordenar la suspensión provisional de Osorio Vélez, consideró que la carta de Vasco Gil sí implicaba la renuncia a la terna, la cual se debió recomponer llamando al cuarto en la lista. Al respecto, el fallo del alto tribunal afirma: “En ese orden, el parágrafo del artículo 10 de la Resolución 0728 de 2019 ordena la recomposición de la terna cuando sobrevenga alguna circunstancia que implique el retiro o la falta absoluta de algunos de sus integrantes. Para tal fin, la norma prescribe que aquella deberá completarse con la persona que ocupó el cuarto lugar en el puntaje final, y así sucesivamente en estricto orden de mérito”.

Agregó que: “el escrito de Oscar Javier Vasco Gil, al tenor literal de las palabras ahí consignadas – “no me asiste interés alguno en desempeñar el cargo de Contralor Municipal de Pereira”, se entiende como una manifestación precisa y exacta de su voluntad, tendiente a retirarse de la convocatoria para la elección del Contralor Municipal de Pereira y, en consecuencia, de abandonar la terna para la cual fue seleccionado para proceder a la designación de dicho cargo público”.

Lo particular del asunto es que el cuarto en la lista es, precisamente, Luis Fernando Márquez, también de Caldas y quien venia de desempeñarse como Contralor del Quindío. Márquez, como se anotó al principio de esta nota, está suspendido provisionalmente de sus funciones como Contralor de Arauca por decisión del Consejo de Estado puesto que también allí renunció un integrante de la terna y no se llamó al cuarto en la lista.

Así que de quedar en firme la nulidad de la elección de la Contralora de Pereira y de requerirse recomponer la terna, no solo se necesitaría un nuevo nombre sino tres, dado que la propia Osorio Vélez no podría figurar de nuevo allí, Vasco Gil no está interesado en ser Contralor y es posible que Márquez Alzate se vea envuelto en circunstancias similares. El 5º en el listado conformado en el concurso realizado por la Universidad del Área Andina es Iván Darío Botero, docente de la ESAP.

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Yenny Constanza Osorio Vélez – Contralora de Pereira

El caso Risaralda

También cursa ante la justicia contenciosa administrativa el proceso de demanda de nulidad contra la elección del Contralor de Risaralda, Giovani Diaz, por un problema similar al de Pereira en relación con la terna que se presentó a la Asamblea Departamental.

Ésta estaba integrada por Juan David Hurtado, Giovanni Diaz y Carlos Alberto Gallego, quien el día que se iba a proceder a la elección presentó renuncia a la terna, la cual fue sometida a consideración de la plenaria que no la aceptó. Gallego argumentó que el motivo de su retiro era su vinculación como director de Control Interno de una entidad del sector público municipal en Pereira.

En tales condiciones se procedió a votar y Diaz obtuvo nueve votos, se presentaron dos en blanco y uno a favor de Gallego. Como se advierte, a diferencia del caso de Pereira en la Asamblea el nombre de Gallego sí fue sometido a votación.

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Y Dosquebradas

Por último, también está demanda la elección del Contralor Municipal de Dosquebradas, Álvaro Trujillo Mejía, quien hasta finales del año pasado despachó como Contralor Departamental de Risaralda. Trujillo obtuvo 11 votos a su favor.

Los argumentos de los querellantes son dos: 1º. Que Trujillo realizó control fiscal en el Hospital Santa Mónica de Dosquebradas que una ESE de segundo nivel del orden departamental. 2º. Que Trujillo había emitido un auto en el cual se proclamaba como superior jerárquico de la Contraloría Municipal de Dosquebradas y, en tal virtud, había hecho una auditoría en ese despacho.

En tales circunstancias y en el peor de los casos, Risaralda podría estar apuntando hacia un deshonroso récord: la eventual caída de sus tres contralores por vicios en el proceso de elección, que en los tres casos fue fruto de un proceso de meritocracia y de concursos adjudicados a sendas universidades del país.

Y en la cuerda floja quedaría también los diputados y concejales que votaron por los respectivos Contralores, corriendo un evidente riesgo de perder sus respectivas curules.

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Álvaro Trujillo Mejía – Contralor de Dosquebradas

 

 

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