Aquí estamos, es el momento de la gratitud con un sector al que tanto le debe el país y en especial el Eje Cafetero.

Luis Carlos Velásquez Cardona

(Gobernador de Caldas)

La situación adversa del Covid-19 no nos puede llevar a la parálisis o a la inhibición del pensamiento, hay que hacerle frente con decisiones racionales, la sensatez del Estado y la esperanza de los ciudadanos. Es muy difícil vislumbrar el día en que la pandemia sea un recuerdo del pasado.

Son inimaginables las consecuencias de esta crisis global, que no entiende de nacionalidades, etnias, convicciones o economías. Por su carácter igualitario, obliga a una catarsis colectiva, a ocuparnos más del bien común, de la solidaridad, para enfrentar el caos y lograr la osadía de reinventarnos.

Solidaridad, que nos llevan a entender que esta situación nos afecta a todos, pero que hay sectores que urgen de un mayor apoyo, fundamentales para el desarrollo regional, como el caso de la caficultura, históricamente aportando a las regiones, con una gran responsabilidad social.

Salvar vidas es la prioridad, es un compromiso individual y social, pero es justo responderle a un gremio que por 93 años ha estado presente en el progreso de Colombia. 546 mil familias, 603 municipios, la mitad de la geografía nacional, 57 mil, en el Eje Cafetero, 32 mil en Caldas.

En la coyuntura actual, la producción y la recolección de café, reafirman su importancia para miles de agricultores y jornaleros carentes de ingresos. Como gobernante y por un legado familiar de recolectores, tengo la obligación moral de invocar la solidaridad, en especial, con el entramado administrativo que requiere el manejo sanitario de la actual cosecha, 70 mil fincas en Caldas, Quindío y Risaralda.

La implementación de soluciones se está abordando con el gobierno nacional y el apoyo administrativo regional. Es prioritario cumplir los compromisos internacionales, las ventas a futuro y el abastecimiento interno; la credibilidad de los productores y de la Federación Nacional de Cafeteros, está en juego.

Desde la administración pública facilitar la recolección de la mitaca o traviesa; en el Eje Cafetero una producción de 700 mil sacos, con un costo de 500 mil millones de pesos y empleo a 41 mil jornaleros. Igual la prevención sanitaria en las fincas y los controles de movilidad debido a la trashumancia y concentración de trabajadores.

Permitir a los Comités de Cafeteros, Cooperativas de Caficultores, y Almacafé, la movilidad de 6.5 millones de sacos de la producción nacional, las campañas en salud, la entrega de material didáctico y la donación del café industrializado al personal médico y asistencial de los hospitales.

Los ministerios de Agricultura, de Hacienda y de las Tics, adoptaron medidas transitorias y excepcionales; para la cadena del comercio, incentivos financieros, cuatro líneas de crédito en condiciones preferenciales y el respaldo económico a pequeños caficultores y asalariados. Se adjudicó la subasta del espectro blanco en zonas rurales, herramienta tecnológica de gran impacto comunicacional y en la comercialización del café nacional e internacionalmente.

El Comité Nacional de Cafeteros anunció inversiones por 8572 millones de pesos, en renovación de cafetales, compra de pasillas y controles fitosanitarios a la broca. El Fondo de Estabilización del Café es fundamental para preservar el ingreso, ante los excelentes precios y la alta producción del 2020.

Es oportuno el planteamiento del gerente de la Federación de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo, de mantener la fe en la industria cafetera y la unidad familiar y gremial que los caracteriza.

Confiamos en que la simultaneidad de la experiencia; la confluencia de todos en esta emergencia, despertará la sensibilidad social, la reformulación de la empatía y nos hará entender que hay que superarla y aprender de las lecciones que deja.

Solo nos queda decirles que aquí estamos, ¡Gracias¡ es el momento de la gratitud, con un sector al que tanto le debe el país y en especial el Eje Cafetero.

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