Águila Real de Montaña, emblema de Risaralda

Con el ánimo de conservar las especies de la región, Juan Carlos Noreña, biólogo, ornitólogo y director del Risaralda Bird Festival, busca conservar las especies en vías de extinción a través de actos administrativos. Por tanto, logró que la Asamblea Departamental aprobará su propuesta y ahora el Águila Real de Montaña (Spizaetus Isidori), fue declarada como ave emblemática de Risaralda.

“Esta es una especie considerada en peligro, es un ave muy escasa y rara que está en conflicto debido a la destrucción de su hábitat, lo que hace que se acerque mucho a las fincas, especialmente a granjas con gallinas, pues busca alimentarse. Lastimosamente, los campesinos con el ánimo de salvar a su animal, terminan hiriendo o matando al águila en mención”, dijo Noreña.

Así pues, con la aprobación de la ordenanza, buscan generar conciencia en la región para que los lugareños sean protectores de esta ave que fue vista por primera vez en Bogotá, y de esta manera su estado de peligro quede descartado, pues lastimosamente el tema de la deforestación hace que estén más cerca de los humanos, lo que ha disminuido su número considerablemente.

Se estima que en Colombia hay 200 de estas especies, de las cuales entre 60 y 80 son adultos y han sido vista en los municipios de Pereira (zona alta de La Florida), Santa Rosa de Cabal, Apía, Belén de Umbría, Pueblo Rico, Mistrató (la han visto una vez) y Santuario.

Características del ave

El Águila Real de Montaña, pertenece a la familia de los Accipitridae (aves rapaces), la cual se distribuye actualmente a lo largo del Cordón Montañoso de los Andes, desde Argentina hasta Venezuela entre los 1700 y 3700 msnm pero fue descubierta por primera vez en Colombia. Es el ave más grande y poderosa de Sudamérica, después del Águila Harpía.

Los adultos son grandes, de color negro y con cresta, las aves jóvenes son de color blanco, sus ojos son amarillos.  La población mundial está entre 250 y 900 individuos y pertenece a la lista roja en el libro de aves catalogadas En Peligro (EN), se alimentan de ardillas, osos perezosos, pavas, entre otros, pero como les han destruido su hábitat recurren a capturar gallinas.

Por otro lado, esta especie tiene una tasa de reproducción demasiado baja, lo que la hace ser un ave muy escasa, pues ponen un huevo cada dos años. Se estima que esta águila puede vivir más de 50 años.

Concientización
A través de la Fundación Águilas de Los Andes están trabajando en pro de la conservación de esta especie. Por tanto fueron a Santuario con un águila decomisada en donde hablaron con la comunidad para prevenir que sea atacada.

“Convocamos a los niños y adultos de una zona veredal por donde está el águila y los capacitados para que la cuiden, eso es lo que hemos hecho con la fundación y con un amigo experto en aves rapaces, Alex Ospina”, dijo el director del Risaralda Bird Festival a El Diario.

Especies que han sido reconocidas

  • La Celia cuenta con el Saltarín Rayado, ave que hace parte de las 20 especies de saltarines (o manaquines) de Colombia. Se alimenta de frutas especialmente de miconias; no es una especie común en el departamento de Risaralda, pero es más fácil encontrarla en el municipio de la Celia en un punto específico del parque Verdum.

  • Mistrató tiene a la Bangsia Aurinegra, esta especie pertenece a la familia de los Thraupidae el cual se distribuye actualmente a lo largo de la Cordillera Occidental y al norte de la Cordillera Central entre los 1300 y 2400 msnm en los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca y Antioquia.

  • El ave emblemática de Santuario es el Doradito Lagunero, su clasificación de amenaza para el país está en estado de “Peligro Crítico” (CRI), debido a la destrucción y desecación de su hábitat natural, que son los juncales que hay en humedales y pantanos de tierras tropicales y subtropicales.

  • Pereira tiene a la Pava Caucana, esta especie se distribuye en un área muy pequeña de los Andes Centrales en los departamentos de Risaralda, Quindío, Valle y Cauca pero ha desaparecido prácticamente en la cordillera occidental por la destrucción de su hábitat y la cacería ilegal.

  • Santa Rosa de Cabal cuenta con el Lorito de Fuertes, esta especie se encuentra en un área muy pequeña de los Andes Centrales en los departamentos de Risaralda, Quindío y Tolima, pero que cada vez está disminuyendo más y más esta especie por la destrucción de su hábitat.

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