El Departamento de Defensa publicó más de 160 documentos relacionados con fenómenos anómalos no identificados. Los archivos incluyen reportes históricos sobre “discos voladores”, “aeronaves no identificadas” y avistamientos recientes, aunque las autoridades insisten en que no hay pruebas concluyentes de tecnología extraterrestre.
Estados Unidos abrió un nuevo capítulo en la discusión pública sobre los ovnis. Este viernes 8 de mayo de 2026, el Gobierno de Donald Trump anunció la publicación de un primer lote de documentos desclasificados relacionados con fenómenos anómalos no identificados, conocidos oficialmente como UAP, por sus siglas en inglés.
La información fue puesta a disposición del público en una sección especial del Departamento de Defensa, como parte de una iniciativa ordenada por Trump para revisar, identificar y publicar archivos federales relacionados con ovnis, avistamientos no explicados y posibles fenómenos aéreos o espaciales de interés para la seguridad nacional.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que la publicación busca ofrecer mayor transparencia sobre documentos que durante años permanecieron clasificados y alimentaron especulaciones públicas. Según el portal oficial, esta primera entrega corresponde a archivos autorizados para publicación el 8 de mayo de 2026.
De acuerdo con Reuters, el paquete incluye cerca de 160 documentos, entre ellos videos, fotografías, informes de inteligencia y registros históricos. Algunos archivos contienen referencias a reportes de “discos voladores” de 1947, menciones a “platillos voladores” y registros de “aeronaves no identificadas” elaborados por dependencias militares estadounidenses.
The Guardian reportó que la publicación incluye materiales de distintas épocas, desde informes de defensa aérea de finales de los años cuarenta hasta archivos más recientes sobre avistamientos en zonas como el mar de China Oriental y Medio Oriente. También figuran documentos vinculados a agencias como la NASA, el FBI y el Departamento de Energía.
Uno de los archivos citados por medios internacionales corresponde a un reporte de 2023 en el que tres agentes federales describieron haber visto luces anaranjadas que, a su vez, parecían emitir luces rojas más pequeñas. Otros documentos reseñan observaciones atribuidas a pilotos, personal militar y funcionarios de agencias federales.
Pese al interés que ha generado la publicación, el Pentágono mantiene una posición cautelosa. Las autoridades estadounidenses han reiterado que la desclasificación no representa una confirmación de vida extraterrestre ni de tecnología alienígena. En marzo de 2024, el Departamento de Defensa publicó un informe en el que concluyó que no había pruebas verificables de que los fenómenos anómalos no identificados correspondieran a naves o tecnología de origen extraterrestre.
Varios avistamientos investigados en años anteriores terminaron siendo explicados como globos meteorológicos, aeronaves convencionales, satélites, drones, programas militares clasificados o fenómenos naturales. Sin embargo, otros casos permanecen sin explicación definitiva por falta de datos suficientes, baja calidad de las imágenes o ausencia de información técnica concluyente.
La publicación también tiene un componente político. Trump había pedido en febrero a las agencias federales acelerar la identificación y divulgación de archivos relacionados con ovnis y posibles fenómenos extraterrestres, un tema que despierta amplio interés entre sectores de la opinión pública estadounidense. Reuters indicó que legisladores como Tim Burchett y Anna Paulina Luna respaldaron la medida, mientras que nuevos materiales podrían ser divulgados en las próximas semanas.
Expertos citados por medios internacionales consideran que la publicación es relevante porque amplía el acceso público a material oficial, pero advierten que no debe interpretarse como una prueba de contacto extraterrestre. La principal conclusión, por ahora, es que existen reportes oficiales de fenómenos no identificados, pero su origen sigue sin estar plenamente establecido.
Dato clave:
Los documentos desclasificados hablan de ovnis, “platillos voladores” y fenómenos anómalos no identificados, pero no prueban la existencia de tecnología extraterrestre. La mayoría de los archivos corresponden a reportes no resueltos o a casos que aún carecen de explicación definitiva.


