Usuarios de estratos 4, 5 y 6, así como comercios e industrias, volverán a enfrentar un incremento en la factura de energía por una decisión del Gobierno nacional orientada a respaldar financieramente a la empresa Air-e. El Ministerio de Minas y Energía confirmó que aplicará una sobretasa a la tarifa eléctrica para estos segmentos, con el propósito de recoger recursos que permitan atender parte del déficit de la compañía.
De acuerdo con la cartera, el recargo será de 8 pesos por cada kilovatio/hora consumido. La medida quedará formalizada en una resolución que será divulgada en los próximos días y con ella se espera recaudar alrededor de 235.000 millones de pesos antes de que termine el año.
El viceministro de Energía, Víctor Paternina, explicó que el dinero no alcanzará para cubrir la totalidad de las obligaciones de Air-e, pero sí serviría para aliviar la presión financiera que enfrenta la empresa. Según indicó, el panorama es especialmente delicado ante la posible incidencia del fenómeno de El Niño, que podría aumentar las tensiones sobre el sistema eléctrico nacional.
Air-e, operador del servicio de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira, permanece bajo intervención y necesita recursos inmediatos para sostener su funcionamiento. Desde el Gobierno se ha insistido en que la situación de la empresa trasciende el ámbito regional y representa un asunto de interés nacional por sus implicaciones sobre la prestación del servicio.
Las cifras oficiales muestran que la deuda de Air-e ronda los 2,2 billones de pesos. De ese total, cerca de 1,5 billones corresponden a compromisos con generadores térmicos, actores que ya han advertido problemas de liquidez. Esa situación, según se ha explicado, podría comprometer la estabilidad del suministro de energía si no se adoptan correctivos adicionales.
En términos prácticos, el impacto para un hogar promedio sería limitado. Con un consumo mensual de 349 kilovatios, la sobretasa representaría un cobro adicional de 2.792 pesos al mes. Aunque el aumento individual no parece alto dentro del valor total de la factura, la estrategia oficial apunta a que el aporte masivo de millones de usuarios permita reunir una suma considerable.
Donde el efecto podría sentirse con mayor fuerza es en los sectores comercial e industrial, debido a sus niveles de consumo. En esos casos, el valor adicional crecería de manera proporcional y podría terminar trasladándose a los precios de bienes y servicios, con posibles efectos indirectos sobre la economía.


