Tres personas fueron capturadas durante allanamientos realizados en Barranquilla y Turbaco. Los ejemplares habrían sido extraídos ilegalmente de la Amazonía colombiana.
Una operación conjunta contra los delitos ambientales permitió desmantelar una presunta red dedicada al almacenamiento y la comercialización ilegal de fauna silvestre en los departamentos de Atlántico y Bolívar.
El procedimiento, desarrollado por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, dejó como resultado el rescate de 109 animales silvestres, varios de ellos pertenecientes a especies amenazadas o en peligro de extinción.
Las acciones se realizaron como parte de la operación transnacional ‘Green Shield II’, denominada en Colombia ‘Escudo Silvestre’, en la que participan autoridades de Ecuador, Brasil, Perú, Bolivia, Emiratos Árabes Unidos y Colombia.
Durante la ofensiva fueron ejecutadas tres diligencias de allanamiento y registro en inmuebles ubicados en el barrio Galán, de Barranquilla, y en el sector La Cata, del municipio de Turbaco, Bolívar.
De acuerdo con las investigaciones, estos lugares eran utilizados como centros de acopio en los que permanecían los animales antes de ser transportados y vendidos de manera clandestina, posiblemente con destino a mercados internacionales.
En los procedimientos fueron capturadas en flagrancia tres personas, quienes deberán responder por los delitos de tráfico de fauna silvestre y aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables.
Las autoridades establecieron que los ejemplares rescatados habrían sido extraídos de manera ilegal de la Amazonía colombiana. Tras su recuperación, quedaron bajo protección y valoración especializada para determinar su estado de salud y avanzar en los procesos correspondientes de rehabilitación.
El general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, aseguró que el operativo representa un avance significativo en la defensa del patrimonio natural del país.
“Cada especie rescatada representa un paso más en la defensa de los ecosistemas de nuestro país”, señaló el oficial, quien destacó que la intervención también afectó la capacidad económica y logística de la organización investigada.
Según la Policía Nacional, la incautación de los animales y la intervención de los centros de acopio debilitan las rutas de transporte y comercialización utilizadas por esta estructura, vinculada con una de las economías ilegales que más afecta la biodiversidad colombiana.


