Un joven de 29 años, comunicador visual, fue víctima de un hurto en su vivienda, en el barrio Pinares de Pereira. Los delincuentes aprovecharon que él y su familia salieron a comer para ingresar al inmueble. Cuando descubrieron lo ocurrido, hubo varios detalles que les llamaron la atención.
¿Qué pasó?
El hurto se registró el domingo 18 de octubre, en una vivienda ubicada en la calle 12 bis con carrera 16. Ese día, el joven y su núcleo familiar salieron a comer en un restaurante cercano.
Al regresar, todo parecía estar en orden. Sin embargo, solo hasta las 10:30 de la noche se percataron de que faltaba un computador portátil MacBook Pro de 14 pulgadas, avaluado en $8 millones.
Lo curioso del caso es que la vivienda no quedó desordenada y los responsables tampoco se llevaron otros dos computadores portátiles que estaban cerca del equipo hurtado. Ni siquiera se llevaron el cargador, pese a que estaba conectado.
Avisaron a las autoridades
Tras descubrir lo ocurrido, informaron a las autoridades policiales, cuyos uniformados se desplazaron hasta el lugar. Sin embargo, como la familia ya había manipulado la vivienda mientras revisaba qué otros elementos podían faltar, no fue posible realizar el procedimiento con el laboratorio móvil de criminalística.
Finalmente, los uniformados orientaron a la víctima para que interpusiera la denuncia a través de los canales establecidos por la Fiscalía General de la Nación.


