Casi lo matan dentro del Megabús por un celular

Aunque las autoridades presumen que los hurtos van a la baja, la ciudadanía sigue viviendo con miedo y alta percepción de inseguridad. Un caso que generó indignación en una familia, y alerta a la comunidad, fue el de Marco Esteban Bravo Castrillón, víctima de un brutal ataque: delincuentes se metieron hasta el articulado del Megabús para robarle el celular y, al resistirse, lo apuñalaron varias veces, dejándolo al borde de la muerte. Uno de los presuntos responsables fue capturado.

¿Qué pasó?

Los hechos ocurrieron a las 5:50 de la mañana del martes 24 de marzo. Un joven de 26 años, trabajador y humilde salió de su casa del barrio Kennedy a las 4:30 de la mañana, como todos los días, para cumplir su jornada laboral en Cerritos, donde trabaja en un condominio como jardinero. Se dirigió a pie hasta la estación del barrio Villavicencio, y allí abordó la ruta 1 del sistema de transporte masivo.

En la estación de la Avenida ferrocarril con 11 se subieron dos hombres con apariencia de personas en situación de calle y en el trayecto a la estación del Parque Olaya, estos mismos sujetos, armados con un cuchillo, lo intimidaron y le robaron un celular avaluado en $580.000. Como el joven se resistió al robo, uno de los delincuentes, lo apuñaló en la mandíbula, la pierna derecha y como él intentaba protegerse de las agresiones, sufrió lesiones en los dedos segundo, cuarto y quinto de la mano derecha.

Tras el brutal ataque, el joven fue trasladado de inmediato por la policía a la Clínica Los Rosales, donde le suturaron las heridas y le practicaron una cirugía en los dedos. Hoy, el joven será sometido a una segunda intervención quirúrgica.

Marco relató a su padre la pesadilla

En entrevista con Q’hubo, Don Gilberto Bravo, padre de Marco, contó que “él se subió al articulado y como estaba tan lleno se sentó en la entrada de la puerta, sacó el celular para escuchar música y al pasar por la estación de servicio de la Avenida Ferrocarril, sintió que alguien le arrebató el celular, pero como él lo tenía apretado no se lo alcanzaron a quitar. Cuando vio que lo iban a robar se puso de pie; en ese momento se cerró la puerta del articulado y el vehículo arrancó de la estación de Megabús de la Avenida Ferrocarril. El tipo sacó un cuchillo y alcanzó a meterle tres puñaladas; Marco, al darse cuenta que había un cómplice, reaccionó, cogió al otro ladrón y lo puso delante de él, de escudo, este sujeto recibió una de las puñaladas. Al llegar a la estación del Parque Olaya Herrera y abrirse las puertas, los delincuentes huyeron”, narró el padre. Todo ocurrió mientras el articulado estaba en movimiento.

 El detenido

Jeison Julián Quintero de 32 años de edad, uno de los delincuentes quien salió corriendo, la policía logró detenerlo, este fue trasladado a la misma clínica donde estaba la víctima. Al llegar allí, el afectado lo reconoció como uno de los asaltantes.

Indignación

Don Gilberto Bravo relató el sufrimiento y la indignación que le causa, como padre, la situación vivida por su hijo, un joven de bien. “Mi hijo le tenía más miedo a salir de su casa a pie hasta la estación del Megabús, por la soledad del sector, lleva dos años viajando así”. Agregó que, lo que más le genera rabia y dolor es la actitud del conductor del Megabús, quien arrancó el vehículo sin prestar ayuda. “Lo bajaron, lo dejaron herido en la estación y el conductor arrancó. Aunque la policía llegó rápido, los ladrones también se bajaron allí. A mi hijo lo pudieron haber rematado, no justifico la actuación del conductor, ni la de la comunidad, porque nadie intercedió por él mientras lo atacaban. Mi hijo luchó solo con los delincuentes”, dijo Don Gilberto.

El padre le agradece a Dios porque su hijo está vivo, pero también dejó claro el nivel de inseguridad que vive la ciudad. “Él nunca pensó que algo así le iba a pasar, porque se sentía seguro en el Megabús, Dios quiera que esto no le siga pasando a la gente más trabajadora como mi muchacho”.

La audiencia

La fiscalía 29 local de Uri le imputó los delitos de tentativa de homicidio agravado y hurto calificado y agravado, cargos que Jeison Julián Quintero  no aceptó y el ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario; el Juzgado Séptimo Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira lo envió a prisión.

Antecedentes

Jeison Julián es natural de Pereira, es una persona en condición de calle y vive  en residencias de la carrera 12 con calle 8, tiene tres antecedentes  por el delito de hurto calificado, ha estado en la cárcel y ha pagado condena.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -