Risaraldense y campeón Panamericano que ahora sueña con los Olímpicos

John Alexánder Solís, un atleta hijo de La Virginia, quedó en la historia del deporte colombiano al conseguir el oro en el relevo 4×400 en los Juegos Panamericanos.

 

La cuarteta colombiana del relevo 4×400 hizo vibrar, emocionar y hasta llorar a muchos de alegría tras conseguir una medalla histórica para el atletismo nacional. En ese grupo de gladiadores que vencieron a rivales de mucho peso como Estados Unidos y Trinidad y Tobago estaba John Alexánder Solís, un risaraldense que hace varios años por cuestiones del destino tuvo que partir hacia otro departamento para cumplir sus sueños de ser un campeón. Con su mayor logro hasta el momento obtenido pero con la mira puesta ahora en los Olímpicos, visitó su tierra natal para compartir con su familia tan importante triunfo. El Diaario habló con el medallista panamericano, otro de los orgullos del deporte risaraldense.

 

¿Cómo llegó a la Selección Colombia?

La selección la sacan dependiendo de los resultados que se vaya teniendo a nivel nacional (marcas), a mí me seleccionaron en el Gran Prix Oro Puro en Cali, donde hice mi mejor marca, de allí sacaron la selección final y gracias a Dios estuve ahí.

¿Qué sintió cuando pasaron la línea de primeros?

Decir qué se siente es mentira, creo que aún no asimilo la magnitud de lo que hicimos, la felicidad fue inmensa, darle una alegría a este país de esta manera y pasar a la historia con una medalla tan guerreada pero tan merecida me hace recordar muchas cosas que pasan. El sabor se siente diferente porque llegar ahí con esfuerzo es algo más complicado.

 

Le ganaron a los favoritos

Ganarle a los campeones mundiales realmente no tiene precio, creo que ellos no se lo esperaban. Nosotros, el grupo, los cuatro teníamos la mentalidad de que sí se podía porque estábamos haciendo unos tiempos responsables y que ameritaban el oro y por eso salimos a buscar eso. Los trinitarios vieron que salimos a eso, que estaban los colombianos. Ahora estamos en la lupa del mundo y lo importante es estar a la altura de lo que se viene.

 

Salió en tercer turno

En ese momento, la cosa era llevar siempre la cuenta (ventaja) pero no obstante así a mí me tocó con un rival que es de admirar en los Estados Unidos, que tiene 44 años y que aún así quedó de segundo en individual. Era un rival de respeto, pero yo no me amedrenté y salí a hacer lo que tenía que hacer, le entregué a Zambrano y de ahí para allá él hizo el resto.

 

Sus inicios, de Risaralda al Valle

A nivel competitivo empecé a los 15 años, ahora tengo 26, son 11 años participando. Decidí emigrar a otro departamento ya que quería más y grandes cosas. Yo aquí gracias a Dios fui subcampeón suramericano en 2015 y campeón nacional. Pero yo quería más, necesitaba codearme con los verdaderos atletas rápidos y para ello el Valle me ofreció varias cosas que tomé y pues bueno ahora se están viendo los resultados de eso.

 

Con el apoyo de su familia

En La Virginia vive mi hermana y sobrina, y antes mi mamá, pero ella tuvo que migrar a otro país por falta de recursos, buscando otras oportunidades. Acá en Pereira vive también mi hijo. Ellos son la única familia que tengo aquí en Risaralda. Cada 15 o 20 días cuando puedo vengo y paso con ellos y visito el pueblo.

 

¿Qué otras competencias vienen?

Ahora sigue el verdadero paso, que es el mundial que será a finales de septiembre en Catar. Se debe buscar un cupo a Juegos Olímpicos y para eso tenemos que estar en la final. El año que viene lo debemos ratificar y tener el cupo directo.

 

Pensando en Juegos Olímpicos

Tanto para mí como para el departamento sería una alegría estar en Tokio 2020. Además el país nunca ha tenido la posta de 4×400 en unos Juegos Olímpicos y podríamos seguir instalando nuestra huella en el atletismo colombiano.

 

La medalla dorada es el premio al sacrificio

Acá se ve reflejado todo lo que luchamos, desde hace 11 años veníamos buscando algo así, algo que verdad significara algo para nosotros y el país y hoy en día la tenemos gracias a Dios.

Así ganaron el oro

Con un remate excepcional de Anthony Zambrano, la cuarteta colombiana del relevo 4×400 cerró el campeonato del atletismo de los XVIII Juegos Panamericanos Lima-2019 con la medalla de oro para el país, la número 27. El equipo colombiano, en su orden, lo integraron John Alejandro Perlaza, Diego Palomeque, John Alexander Solís y Anthony Zambrano, para completar un registro de 3:01.41 y además del oro, darle el récord nacional al equipo colombiano que superó a Estados Unidos y Trinidad y Tobago, plata y bronce, respectivamente.

El arranque de la prueba fue con Perlaza, un especialista que acabó sexto en la final individual dos días atrás y que se encargó de sacar una buena ventaja para entregarle el testimonio a Diego Palomeque, quien es especialista en 100 y 200 metros planos, pero dio su aporte para sostener la ventaja. Palomeque llegó con lo justo a la línea y le pasó la posta a Solís, quien entregó al campeón panamericano individual, que salió tercero a sus primeros 100 metros, fue aguantando a los rivales y en los últimos 100, como ya lo tiene por costumbre, remató y cruzó primero la meta para darle un oro histórico al país.

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