Mañana, el Deportivo Pereira enfrentará al Once Caldas en Manizales. En medio de un momento difícil, toda una ciudad les pide a sus jugadores y al técnico Alexis Márquez que salgan a defender nuestros colores con el corazón, con garra y con el orgullo de ser matecañas.
Hay partidos que no necesitan demasiadas explicaciones. Partidos que se sienten desde días antes, que despiertan emociones y que hacen latir más fuerte el corazón de una ciudad. El clásico del Eje Cafetero es uno de ellos, porque cuando el Deportivo Pereira se enfrenta al Once Caldas, no solamente están en juego tres puntos: también se disputa el orgullo de dos ciudades y una rivalidad que ha pasado de generación en generación.
Mañana nuestro Deportivo Pereira tendrá una nueva cita con su historia. En el estadio Palogrande de Manizales, los jugadores matecañas saldrán a enfrentar al rival de siempre, en un compromiso que llega en un momento especialmente difícil para nuestra institución.
Sabemos que las cosas no han sido fáciles. Que este equipo ha tenido que afrontar situaciones complejas, momentos de incertidumbre y dificultades que seguramente han puesto a prueba la fortaleza de cada uno de sus integrantes. Pero también sabemos que esta camiseta tiene una historia construida a punta de sacrificio, lágrimas, alegrías y una pasión que nunca se apaga.
Por eso, hoy queremos hablarles directamente a ustedes, muchachos, a quienes mañana tendrán el privilegio de vestir nuestros colores.
Salgan a jugar con el corazón. Salgan a dejar el alma en cada balón, a correr hasta que las piernas no puedan más, a luchar cada jugada como si fuera la última. Que cuando termine el partido, independientemente del marcador, puedan mirar de frente a la hinchada y sentir la tranquilidad de haberlo entregado todo.
Mañana juegan por toda una ciudad
Detrás de cada jugador del Deportivo Pereira hay miles de personas que llevan estos colores en el alma. Está el abuelo que ha seguido al equipo durante toda su vida, el padre que le enseñó a su hijo a amar esta camiseta, el niño que sueña con algún día jugar en el Hernán Ramírez Villegas y el hincha que, sin importar los resultados, jamás deja de creer.
Mañana juegan por todos ellos.
Juegan por quienes han acompañado al equipo en las buenas y en las malas, por los que lloraron de felicidad cuando conseguimos nuestra primera estrella y por quienes todavía recuerdan cada uno de los momentos que han hecho grande la historia del Deportivo Pereira.
Nuestra ciudad también ha vivido días difíciles. El terremoto del pasado 10 de agosto nos dejó heridas profundas, familias golpeadas y muchas razones para sentir tristeza. Pero Pereira es una ciudad que no se rinde, que se levanta, que trabaja y que sigue adelante incluso cuando las circunstancias parecen estar en contra.
Y ese mismo espíritu es el que queremos ver mañana en la cancha.
Un equipo que no se entregue, que no baje los brazos, que luche hasta el último minuto y que nos recuerde que, aun en los momentos más complicados, siempre existen motivos para creer.
Alexis, usted sabe lo que significa esta camiseta
Profesor Alexis Márquez, usted conoce como pocos el sentimiento matecaña. Sabe lo que representa este escudo y lo que significa para nuestra gente enfrentar al Once Caldas.
Mañana queremos verlo transmitiendo esa pasión a sus jugadores. Que cada palabra en el camerino sea una invitación a creer, a luchar y a entender que este no es un partido cualquiera.
Que los muchachos salgan convencidos de que pueden hacer un gran encuentro, que jueguen unidos, que se respalden entre ellos y que nunca pierdan la confianza.
Hoy más que nunca necesitamos un grupo que se comporte como una familia, que encuentre en sus compañeros la fuerza para superar las dificultades y que tenga presente que defender al Deportivo Pereira es también defender el sentimiento de una ciudad entera.
Que se sienta el orgullo matecaña en Manizales
No importa que juguemos de visitantes. No importa que las tribunas estén lejos de nuestra casa. Mañana habrá miles de pereiranos siguiendo cada jugada, apretando las manos ante cada oportunidad de gol y esperando con ilusión una alegría que tanta falta nos hace.
Porque el amor por el Deportivo Pereira no depende de una posición en la tabla ni de una buena temporada. Este sentimiento se lleva en la sangre y se demuestra especialmente cuando las cosas no salen como esperamos.
Muchachos, queremos verlos jugar con carácter, con valentía, con disciplina y, sobre todo, con amor por lo que representan.
Que el rival encuentre enfrente a once hombres dispuestos a luchar. Que cada balón dividido tenga la fuerza de nuestra historia, que cada carrera refleje nuestras ganas de salir adelante y que cada oportunidad de gol se busque con la ilusión de miles de corazones.
No les estamos pidiendo imposibles. Les estamos pidiendo que crean en ustedes, que confíen en sus capacidades y que recuerden que el fútbol también se gana con actitud, unión y determinación.
Por Pereira, por la camiseta y por nuestra gente
Mañana no podremos entrar a la cancha a correr con ustedes, pero estaremos acompañándolos desde cada rincón de la ciudad. Desde las casas, los barrios, las tiendas y los lugares donde siempre se reúne la familia matecaña para compartir esta pasión.
Cada pase, cada atajada, cada recuperación y cada gol serán vividos con la intensidad que solamente puede entender quien ama de verdad estos colores.
Que mañana no existan excusas ni temores. Que por encima de cualquier dificultad esté el deseo de hacer las cosas bien y de regalarle una sonrisa a nuestra gente.
Porque esta ciudad se merece alegrías. Porque hemos pasado por momentos muy duros y porque el fútbol, aunque no solucione nuestros problemas, tiene esa hermosa capacidad de unirnos y devolvernos por un instante la esperanza.
Queridos jugadores y profesor Alexis: mañana lleven a Pereira en el corazón. Defiendan nuestro escudo con orgullo, jueguen con garra y recuerden que detrás de ustedes hay una ciudad que cree, que sueña y que nunca deja de alentarlos.
Que el pitazo final nos encuentre orgullosos de ustedes y, ojalá, celebrando una victoria que nos llene el alma.
Porque los clásicos se viven diferente, porque esta camiseta merece entregarlo todo y porque, como decimos los pereiranos, a los vecinos siempre hay que ganarles.
¡Vamos, Deportivo Pereira! ¡Mañana todos somos uno solo!

