El Gobierno de Venezuela anunció este lunes 25 de agosto un amplio despliegue militar en la frontera colombo-venezolana. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó que 15.000 hombres y mujeres fueron enviados como parte de la Operación Relámpago del Catatumbo, extendida ahora hasta el estado Táchira.
“Este refuerzo especial incluye medios, tropas, aviación, despliegue fluvial y drones para el resguardo de nuestra frontera”, aseguró Cabello, quien además pidió al presidente Gustavo Petro que Colombia refuerce su lado limítrofe. “Pido al Gobierno colombiano, que ha estado colaborando, que haga lo propio para asegurar la paz en todo el eje, para desalojar a quien quiera radicarse para cometer delitos en la zona de frontera”, dijo.
La Operación Relámpago del Catatumbo, creada en enero de 2025 tras el desplazamiento de miles de colombianos por los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc, se ejecuta tres veces al año en zonas de alto riesgo, según el presidente Nicolás Maduro. El objetivo, explicó el mandatario, es “mantener libre el territorio de pistas clandestinas, sembradíos de coca y laboratorios de droga”.
Nueva jornada de alistamiento de milicias
En paralelo al despliegue fronterizo, Maduro anunció una nueva jornada de inscripción masiva para la Milicia Nacional Bolivariana (MNB) los días 29 y 30 de agosto. Según el líder chavista, la decisión responde a la “masiva afluencia” de ciudadanos en los centros de alistamiento habilitados el pasado fin de semana.
“Estoy seguro que esta prueba que ha puesto la vida, esta amenaza imperialista contra la paz del continente y contra nuestro país, la volveremos a vencer”, señaló Maduro en alusión a los recientes movimientos militares de Estados Unidos en el Caribe.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, intentó bajar la tensión y aseguró que el proceso “no es una movilización nacional, sino voluntaria”.
Críticas desde la oposición
Desde la otra orilla, la líder opositora María Corina Machado cuestionó la convocatoria del chavismo y llamó a la ciudadanía a desobedecer. A través de su cuenta en X afirmó que “las plazas del país permanecieron vacías” y desestimó la narrativa oficial de una masiva participación.
La militarización de la frontera y la activación de nuevas jornadas de alistamiento se producen en medio de un contexto de tensión creciente: la presencia de disidencias armadas en la frontera y el despliegue naval de EE. UU. en el Caribe mantienen la región en un estado de alerta permanente.


