El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó este jueves 15 de octubre la captura de 13 presuntos integrantes de una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, durante una operación conjunta de las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.
Según informó el mandatario a través de sus redes sociales, el operativo permitió desmantelar una estructura que coordinaba el acopio y transporte de clorhidrato de cocaína desde Colombia hacia diferentes destinos internacionales, entre ellos República Dominicana, Puerto Rico, otros territorios del Caribe, Centroamérica, Estados Unidos y Europa.
La operación, denominada Nuevo Horizonte II, fue resultado de una investigación que se extendió durante aproximadamente dos años y contó con cooperación internacional. Las autoridades adelantaron allanamientos simultáneos en Riohacha, Manaure, Maicao y Uribia, en La Guajira, así como en Palmitos, departamento de Sucre. De las 13 capturas reportadas, una se produjo en flagrancia.
Entre los detenidos se encuentra Manuel Teodoro Weeber Castañeda, conocido con el alias de ‘Isen’, señalado por los investigadores como el presunto cabecilla de la organización. De acuerdo con las autoridades, la estructura estaría al servicio de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), grupo al que presuntamente facilitaba el movimiento de cargamentos de droga.
La red contaba con personas encargadas de coordinar los negocios ilícitos, organizar la logística y preparar el transporte de los estupefacientes. Para movilizar la cocaína, presuntamente utilizaban embarcaciones rápidas y lanchas pesqueras, además de rutas marítimas que les permitían sacar los cargamentos del territorio colombiano.
Uno de los aspectos más preocupantes identificados durante la investigación es la presunta presión que ejercía la organización sobre comunidades indígenas wayúu para involucrarlas en sus actividades ilegales. Esta situación habría afectado la seguridad de las poblaciones de La Guajira, una región estratégica para las rutas del narcotráfico por su extensa costa sobre el mar Caribe.
Tras confirmar los resultados, De la Espriella destacó el trabajo coordinado de las instituciones y presentó la operación como un nuevo golpe contra las estructuras dedicadas al tráfico internacional de drogas.
Los capturados deberán responder ante la justicia por presuntos delitos de concierto para delinquir con fines de narcotráfico y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. La responsabilidad individual de cada uno tendrá que establecerse dentro del proceso judicial.
Con esta intervención, las autoridades buscan debilitar la capacidad logística de la organización, afectar sus rutas de distribución y avanzar contra las redes que facilitan el envío de cocaína desde Colombia hacia mercados internacionales.


