El presidente de Gustavo Petro fijó su postura sobre la escalada del conflicto en Oriente Medio durante su llegada a una cumbre internacional de líderes progresistas que se desarrolla en Barcelona. El mandatario calificó la expansión de las hostilidades, particularmente la ofensiva contra Irán, como una de las decisiones más graves adoptadas recientemente en el escenario global.
El jefe de Estado participa en este encuentro junto a figuras como Claudia Sheinbaum, Luiz Inácio Lula da Silva y Pedro Sánchez, en un espacio que busca analizar la coyuntura internacional y promover alternativas frente a las tensiones geopolíticas actuales. Petro subrayó que la reunión no tiene un enfoque de confrontación, sino que pretende aportar soluciones en medio de un panorama que describió como incierto.
En relación con el conflicto en Oriente Medio, el mandatario planteó la necesidad de impulsar un proceso de paz que permita abordar de fondo la situación en Palestina, incluyendo la posibilidad de avanzar hacia una solución basada en dos Estados. Asimismo, advirtió sobre las implicaciones económicas del conflicto, especialmente en el mercado energético, señalando que la dependencia del petróleo continúa influyendo en la dinámica de las crisis internacionales.
El presidente también hizo referencia a los posibles efectos globales de una desescalada del conflicto, indicando que una eventual reducción en los precios del crudo podría aliviar presiones económicas y contribuir a mejorar las condiciones de seguridad alimentaria en distintas regiones del mundo.
Finalmente, Petro reiteró que la cumbre en Barcelona busca establecer lineamientos frente a los desafíos globales, con énfasis en la defensa de la democracia y la construcción de una agenda internacional orientada hacia la paz y la sostenibilidad.


