Le quemó las manos a su hija de 4 años

La palabra mamá es sinónimo de amor, cuidado y protección, pero hay casos que duelen en el alma. Situaciones que parecen imposibles, pero pasan. Porque el mundo no deja de ser mundo, y a veces quien debe cuidar, termina siendo quien más daño hace.

¿Qué pasó?

La captura se dio el jueves 26 de marzo, hacia las 12 del mediodía, en vía pública del barrio 20 de Julio, en Caimalito, la mujer fue señalada de haber agredido brutalmente a su propia hija. Se trata de Ana Yevi Restrepo, residente en el barrio Primero de Mayo, sector Azufral. La orden para capturarla había sido emitida el 24 de marzo de 2026 por el juzgado promiscuo segundo municipal de Belén de Umbría.

La víctima

La víctima es su propia hija, una niña de apenas 4 años, identificada con las iniciales HXAR, quien terminó con graves quemaduras en sus manos.

Todo ocurrió entre el 31 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026. Según se conoció, la niña tomó 50 mil pesos de una billetera ajena, y ese hecho desató la furia de la mamá. Al parecer, en medio del enojo, la mujer la sacó del lugar donde estaban a golpes, la llevó hasta la casa y allí, sin medir lo que hacía, le puso las manos en una estufa encendida, causándole quemaduras de primer y segundo grado. Las heridas fueron graves: la menor presentó ampollas en las palmas, dedos, muñecas y antebrazos, por lo que fue llevada al hospital de La Virginia y luego remitida a una clínica en Manizales.

Cómo se descubrió

El caso salió a la luz gracias a la hermana mayor, una joven de 14 años. Ese día llegó de visita, escuchó a la niña llorando, metió la mano por la ventana, abrió la puerta y en ese momento vio a la pequeña salir corriendo desde el baño con una pomada blanca en las manos. Cuando le preguntó qué le había pasado, la menor respondió sin dudar que había sido la mamá. La joven le reclamó a la mujer, quien estaba sentada en un mueble usando el celular, y esta le respondió que sí.

El papá reaccionó

El padre de la niña, José Fabián Aguirre, fue quien la llevó al hospital. Cuando le preguntó a la mujer por lo ocurrido, ella le dijo que no sabía qué le había  pasado y que no se llevara a la niña, que mejor se acostaran a dormir. Pero el hombre fue claro: si era capaz de hacerle eso, era capaz de matarla. Por eso decidió llevársela, desde ese momento, la menor quedó bajo su cuidado y actualmente sigue con él.

Lo que encontraron

El 7 de enero, la niña fue valorada en Pereira. Allí se dejó claro que se trataba de un caso de violencia y que sus derechos habían sido vulnerados. Se evidenció que la menor no ve a su mamá como una figura de amor, sino como alguien que le genera miedo. Presenta inseguridad, temor y una sensación constante de peligro frente a quien debería protegerla. Ese miedo no fue momentáneo, fue repetido, marcado y quedó en ella.

Lo que dijo la niña

El 27 de enero, la menor volvió a contar lo ocurrido, asegurando que su mamá le había puesto las manos en la estufa.

La versión de la mamá

Durante el proceso, la mujer intentó dar otra versión. Dijo que estaba donde unos vecinos friendo chicharrones en fogón de leña, que le dijeron que la niña tenía un billete de 50 mil pesos y que ella pensó que era del papá. Según su relato, le dijo a su hija de 4 años que la iba a llevar la Policía, la niña se puso a llorar, se le acercó  y “se quemó sin querer”. De esta versión no hay testigos.

Lo que dijo el juez

Esa versión no convenció. El juez fue claro en decir que no coincide con lo que se ha conocido, que hay inconsistencias y que existen varios testimonios que indican que no fue un accidente. También dejó claro que no hay ninguna excusa para causarle ese daño a una niña que apenas está creciendo y aprendiendo lo que es bueno y malo.

La audiencia

En la audiencia, la Fiscalía pidió que la enviaran a la cárcel, señalando que lo que hizo fue un acto grave contra su propia hija. Además, advirtió que dejarla en la casa no garantizaba la seguridad de la niña. Y es que, aunque los padres ya no viven juntos, sí residen en el mismo sector, y después del incidente la señora Ana ha tenido contacto directo con la menor, lo que representa un riesgo. Por su parte, el defensor insistió en que todo habría sido un accidente y pidió que le dieran casa por cárcel. Sin embargo, la mujer no aceptó los cargos. El juez del Juzgado Quinto con función de control de garantías fue claro. Le explicó sus derechos, pero también le dejó claro que no hay ninguna excusa para lo que pasó, que no se pueden permitir este tipo de hechos y que se debe proteger a la menor. Además, recalcó que enviarla a la casa no era suficiente para garantizar la seguridad de la niña, precisamente porque viven cerca y podrían volver a tener contacto. Por todo esto, el juez tomó la decisión de enviarla a la cárcel mientras avanza el proceso en su contra.

Dato

Por la gravedad del caso, este delito podría superar los 4 años de prisión.

Dato

Se conoció que, aunque el papá fue quien llevó a la niña al hospital y estuvo pendiente de ella durante todo el proceso, al parecer fue una trabajadora social en la ciudad de Manizales quien puso la denuncia ante las autoridades al enterarse de lo ocurrido. Además, la menor tuvo que ser valorada por varios especialistas debido a la gravedad de las heridas en sus manitos. Entre ellos, un especialista en cirugía plástica que revisó cómo habían quedado tras las quemaduras.

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