Fiscalía imputará a dos docentes por la muerte de Valeria Afanador en Cajicá

La investigación por la muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años que desapareció en agosto de 2025 dentro del Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, Cundinamarca, tendrá un nuevo capítulo judicial. La Fiscalía General de la Nación confirmó que solicitará audiencia de imputación contra dos docentes de la institución educativa por el delito de homicidio culposo.

La decisión fue comunicada por la Fiscalía Primera de Vida de Zipaquirá en respuesta a una solicitud presentada por la familia de la menor. En el documento, el ente investigador señaló que la imputación será dirigida contra Emely Fuentes y Danny Javier Ochoa Prada, quienes hacían parte del personal educativo del colegio para la fecha de los hechos.

Valeria fue reportada como desaparecida el 12 de agosto de 2025, mientras se encontraba en el plantel educativo. Durante 18 días, organismos de socorro y autoridades como la Policía, el Ejército, el CTI, la Fiscalía y los Bomberos participaron en las labores de búsqueda. Finalmente, su cuerpo fue hallado en el río Frío.

De acuerdo con los avances de la investigación, cámaras de seguridad del colegio registraron a la niña mientras jugaba con un balón y se acercaba a la zona de la cerca que separa la institución del río. Según los elementos recopilados, la menor habría atravesado esa barrera en varias oportunidades hasta que no volvió a ingresar al colegio.

El informe forense concluyó que la muerte ocurrió el mismo día de la desaparición por ahogamiento. Las autoridades no encontraron signos de violencia física ni alteraciones en la ropa de la menor.

La Fiscalía ha centrado parte de la investigación en determinar las posibles fallas en los deberes de vigilancia, cuidado y protección que tenía el personal del colegio sobre la estudiante. Para el ente investigador, Valeria se encontraba en un entorno institucional cerrado y bajo custodia del establecimiento educativo, por lo que se busca establecer si hubo omisiones por parte de los adultos responsables.

Uno de los elementos conocidos dentro del caso son los mensajes intercambiados por docentes en un chat de WhatsApp el día de la desaparición. En esas conversaciones, varios profesores preguntaban por el paradero de Valeria y mencionaban algunos lugares donde la niña solía permanecer dentro del colegio.

Según los registros revelados, la búsqueda interna comenzó hacia el mediodía, cuando se activó una alarma de evacuación. Posteriormente, a las 12:50 p.m., el colegio informó a la madre de la menor sobre su desaparición. Hacia las 2:00 p.m., los Bomberos de Cundinamarca llegaron al lugar para iniciar labores de rastreo en la zona del río.

Aunque la familia también había solicitado que se revisara la actuación de la rectora de la institución, la Fiscalía informó por ahora la imputación únicamente contra los dos docentes mencionados.

De manera paralela, el ente investigador también ordenó una compulsa de copias para que se indaguen posibles delitos ambientales relacionados con el colegio. Esta línea surge por cuestionamientos sobre la ubicación del plantel frente a la ronda del río Frío.

El abogado de la familia, Julián Quintana, ha cuestionado públicamente las condiciones de seguridad de la institución y ha sostenido que el colegio estaría ubicado en una zona que no cumpliría con la distancia exigida frente al río. Para la familia, el caso no solo debe esclarecer eventuales responsabilidades individuales, sino también revisar las condiciones estructurales que habrían permitido la tragedia.

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