Por segundo día consecutivo, familiares, dirigentes políticos y ciudadanos se congregan en el Palacio de San Carlos, en Bogotá, para rendir homenaje al exvicepresidente Germán Vargas Lleras, quien falleció el pasado 8 de mayo a los 64 años tras una lucha contra el cáncer.
El cuerpo del dirigente permanece en cámara ardiente en la sede de la Cancillería, donde se ha dispuesto un espacio solemne para que la ciudadanía y distintas figuras del ámbito público le den el último adiós. El féretro, acompañado por un protocolo ceremonial, ha sido recorrido por decenas de asistentes que destacan su legado en la vida política del país.
Durante la jornada, múltiples voces del espectro político han recordado su trayectoria y aporte a la gestión pública. El exministro Juan Fernando Cristo evocó su relación de más de tres décadas con Vargas Lleras, resaltando su papel en el Congreso y su firmeza en el debate político. Por su parte, el exdirector del DANE y hoy dirigente político Juan Daniel Oviedo destacó su capacidad de gestión y ejecución de obras en beneficio de la ciudadanía.
También se hicieron presentes la senadora Paloma Valencia, quien lo calificó como “un grande de la política”, y el alcalde de Barranquilla, Alex Char, que subrayó la necesidad de liderazgos con visión de Estado en el contexto actual del país.
Desde distintos sectores, los mensajes coinciden en resaltar a Vargas Lleras como un político de carácter, reconocido por su paso por cargos como vicepresidente de la República, ministro del Interior, ministro de Vivienda, presidente del Senado y concejal de Bogotá.
La primera dama, Verónica Alcocer, también expresó sus condolencias a través de redes sociales, enviando un mensaje de solidaridad a su familia y allegados.
Las honras fúnebres continuarán con actos protocolarios y ceremonias religiosas, mientras el país despide a una de las figuras más influyentes de la política reciente. Su legado, marcado por la ejecución de grandes proyectos de infraestructura y una postura firme en el debate nacional, sigue siendo recordado por aliados y contradictores por igual.


