Brote de hantavirus en crucero deja tres muertos y activa alerta sanitaria internacional

La OMS y autoridades de varios países rastrean a pasajeros y tripulantes que estuvieron en contacto con casos de hantavirus Andes, una variante poco común que puede transmitirse entre personas en contactos estrechos y prolongados. El riesgo para la población general sigue siendo considerado bajo.

Las autoridades sanitarias de Europa, América y África mantienen activa una operación internacional para contener un brote de hantavirus asociado al crucero MV Hondius, una embarcación de bandera neerlandesa que zarpó de Ushuaia, Argentina, el pasado 1 de abril y recorrió varios puntos del Atlántico Sur antes de quedar bajo vigilancia epidemiológica.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el brote fue notificado el 2 de mayo, luego de que se reportara un grupo de pasajeros con enfermedad respiratoria severa a bordo del barco. En su primer balance, la OMS informó que la embarcación llevaba 147 personas entre pasajeros y tripulantes, y que para el 4 de mayo se habían identificado siete casos, dos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos, incluidos tres fallecimientos.

La información más reciente del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades elevó el balance a ocho casos: seis confirmados y dos probables. La cifra de fallecidos se mantiene en tres. El organismo europeo precisó que el virus identificado corresponde al hantavirus Andes, una variante que, a diferencia de otros hantavirus, puede transmitirse de persona a persona, aunque generalmente requiere contacto cercano y prolongado.

El primer caso habría iniciado síntomas el 6 de abril. Según la OMS, se trató de un hombre adulto que presentó fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve mientras permanecía a bordo. Días después desarrolló dificultad respiratoria y falleció el 11 de abril. Su cuerpo fue desembarcado en Santa Elena el 24 de abril.

La segunda víctima fue una mujer adulta, contacto cercano del primer fallecido, quien bajó en Santa Elena con síntomas gastrointestinales. Su estado se agravó durante un vuelo hacia Johannesburgo, Sudáfrica, y murió el 26 de abril. El 4 de mayo, pruebas PCR confirmaron infección por hantavirus.

Una tercera pasajera murió el 2 de mayo tras presentar un cuadro compatible con neumonía. Las autoridades la investigan dentro del mismo conglomerado de casos, mientras continúan los análisis epidemiológicos y de laboratorio para establecer con precisión la cadena de contagios.

El brote ha obligado a rastrear contactos en distintos países. La OMS indicó que se adelantan investigaciones para determinar la fuente de exposición, que podría estar relacionada con contacto con roedores infectados antes o durante el viaje. También se evalúa la posibilidad de transmisión entre personas, especialmente por tratarse del virus Andes.

Aunque el caso ha generado alarma internacional, las autoridades sanitarias insisten en que el riesgo para la población general es bajo. La OMS señaló que la infección humana por hantavirus se adquiere principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, y que la transmisión entre personas es poco común.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades también calificó como “muy bajo” el riesgo para la población general de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo. No obstante, recomendó mantener medidas estrictas de aislamiento, seguimiento médico y rastreo de contactos entre quienes estuvieron vinculados al crucero.

El MV Hondius se dirige hacia Tenerife, en las Islas Canarias, donde se prevé una operación controlada para el desembarco y repatriación de pasajeros. Medios internacionales reportan que el barco llegará a la zona de Granadilla el domingo 10 de mayo, bajo protocolos sanitarios especiales.

Estados Unidos confirmó que sus ciudadanos serán evacuados en un vuelo médico gubernamental hacia la base aérea de Offutt, en Omaha, Nebraska, y posteriormente trasladados al Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska. Los CDC también enviaron equipos epidemiológicos a las Islas Canarias y a Nebraska para evaluar el nivel de exposición de cada pasajero.

El caso ha llamado la atención porque involucra pasajeros de 23 nacionalidades y porque varios viajeros ya habían desembarcado antes de que se comprendiera la magnitud del brote. Por esta razón, distintos gobiernos adelantan rastreos de contactos en vuelos, puertos y países de destino.

Por ahora, el mensaje sanitario es doble: el episodio requiere vigilancia estricta por la gravedad del hantavirus Andes y por su posible transmisión en contactos estrechos, pero no representa, según la OMS, un escenario comparable con una pandemia respiratoria de alta propagación comunitaria. La prioridad de las autoridades es aislar casos, monitorear expuestos, evacuar con seguridad a los pasajeros y determinar dónde se originó la infección.

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