La ciudad de Washington D. C. abrió las puertas de un nuevo referente para la ciencia, la conservación y la fotografía. Se trata del Museo de la Exploración de National Geographic, un complejo de más de 9.300 metros cuadrados y una inversión cercana a US$300 millones, diseñado para acercar al público a 138 años de expediciones, descubrimientos y narraciones que han marcado la historia de la organización desde su fundación en 1888.
Ubicado a pocas cuadras de la Casa Blanca, el museo abrió oficialmente el 26 de junio, reemplazando al antiguo Museo de National Geographic, que cerró en 2023 para dar paso a un espacio completamente renovado con experiencias inmersivas, tecnología interactiva y exposiciones dedicadas a la biodiversidad, la exploración y el cambio climático.
Un recorrido por la historia de la exploración
Desde su ingreso, los visitantes son recibidos por esculturas de animales a tamaño real y un vestíbulo rodeado por pantallas envolventes que proyectan imágenes de glaciares, océanos, selvas y comunidades de distintas partes del mundo.
Según Emily Dunham, directora de Campus y Experiencias de la National Geographic Society, el museo busca contar la historia de quienes han dedicado su vida a explorar el planeta.
«Este museo cuenta la historia de personas extraordinarias que han explorado el mundo desde nuestra fundación en 1888 hasta quienes realizan trabajo de campo en la actualidad», explicó la directiva.
La fotografía, protagonista
Uno de los principales atractivos del museo es el homenaje a la fotografía, sello distintivo de National Geographic durante más de un siglo.
Entre las experiencias destaca un enorme muro digital que reúne todas las portadas publicadas por la revista desde finales del siglo XIX, además de una exposición que permite conocer el proceso detrás de un reportaje fotográfico, desde la expedición hasta su publicación.
La muestra «In Focus» reúne algunas de las imágenes más emblemáticas de la organización, incluidas fotografías históricas de fauna silvestre y retratos que documentan momentos clave para la conservación del planeta.
Mirar a los ojos a más de mil especies
Uno de los espacios más impactantes es «Photo Ark: Animals of Earth», una galería inmersiva de 360 grados que exhibe cerca de 1.000 retratos de animales capturados por el fotógrafo Joel Sartore, como parte de un proyecto que busca documentar todas las especies que viven bajo cuidado humano.
Hasta la fecha, la iniciativa ha registrado más de 18.000 especies, convirtiéndose en uno de los mayores archivos fotográficos dedicados a la conservación de la biodiversidad.
Vivir la experiencia de un explorador
El segundo nivel del museo permite a los visitantes ponerse en el lugar de un explorador de National Geographic.
Allí se exhiben equipos utilizados en expediciones reales, mapas interactivos y objetos históricos empleados en investigaciones desarrolladas desde la cuenca del Okavango, en África, hasta el Monte Everest y la Amazonía.
Entre las piezas más llamativas se encuentra una réplica del traje de buceo JIM, utilizado por la reconocida oceanógrafa Sylvia Earle durante su histórica inmersión de 1979 a 380 metros de profundidad, un récord que continúa vigente para una mujer en una inmersión individual con ese tipo de equipo.
Un espectáculo al caer la noche
Cuando termina la jornada, el museo transforma su fachada en una pantalla gigante mediante proyecciones digitales.
Ballenas jorobadas, peces, pingüinos y otros animales marinos recorren el edificio en un espectáculo audiovisual que busca sensibilizar a los visitantes sobre la importancia de proteger los ecosistemas del planeta.
Con este nuevo espacio, la National Geographic Society no solo celebra 138 años de exploración, sino que también apuesta por inspirar a nuevas generaciones de científicos, fotógrafos y conservacionistas mediante experiencias inmersivas que combinan tecnología, educación y conciencia ambiental.


