Impacto generado en la sociedad por la caída de redes sociales

Para muchas personas fue un día soñado, para otros casi el fin de mundo, esto fue lo que se vivió el pasado lunes faltando unos minutos para las 11:00 de la mañana y hasta pasadas las 5:00 de la tarde; más de la mitad del planeta tierra no tuvo comunicación ni actualización alguna en las tres redes sociales más usada en el mundo las cuales están interconectadas.

WhatsApp, Instagram y Facebook colapsaron más de 6 horas, lo cual generó una serie de suposiciones, alteró la cotidianidad de algunos y contrario a ello, para otra gran cantidad de seres humanos, fue un acontecimiento que dejó varias reflexiones y aprendizajes.

Impacto en el trabajo

Miles de usuario se vieron seriamente afectados pues hacen uso de estas plataformas digitales para realizar negocios, hacer ventas de productos y servicios y hacer constantemente publicaciones para obtener mayor alcance e interactividad en las redes y así lograr aumentar los ingresos económicos.

Más de 6 horas sin interacciones

Por ello la caída de dichas aplicaciones fue seriamente perturbador pues se paralizó todo, no había forma alguna de generar ningún tipo de contenido ni hacer publicaciones. Esto generó incertidumbre y enojo para quienes producen dinero por medio de estas redes. Más allá de las pérdidas generadas a Facebook como empresa, las cuales están ligadas al contenido de publicidad que ascendió a los 10.207 millones de dólares (las acciones de dicha compañía perdió valor de mercado tras la caída global); terminan siendo aún más representativas las pérdidas que tuvo la gente, emprendedores, familias, pequeñas, medianas y grandes empresas a nivel nacional e internacional.

Lo que empezó como una “simple falla”, donde muchos pensaron que era por falta de datos, inconvenientes con el internet o línea wifi, o averíos en los dispositivos móviles, terminó siendo una larga espera para millones de usuarios que no veían la hora de que se restableciera el sistema.

Finalmente pasadas las 5:00 p.m. lentamente se empezó a recuperar la operación de las redes sociales casi en la totalidad de los países que se vieron impactados negativamente con el no funcionamiento de las aplicaciones. La falla afectó a más de 3.500 millones de usuarios de todo el mundo.

Queremos dejar claro en este momento que creemos que la causa principal de esta interrupción fue un cambio de configuración defectuoso. Tampoco tenemos evidencia de que los datos de los usuarios se hayan visto comprometidos como resultado de este tiempo de inactividad”, informó Facebook en un comunicado. La caída afectó además a toda la empresa, desde las herramientas de comunicación internas a los pases electrónicos para entrar en salas.

La red social Twitter, tuvo una alta afluencia de usuarios quienes accedieron para verificar la información sobre las fallas de las redes, lo cual también llevó a que se generaran memes y chistes al acontecimiento nunca antes vivido en el mundo.

A lo anterior, se suma una gran pregunta y es sobre la seguridad de datos personales de los usuario, a lo cual según la empresa implicada, no tuvo afectación alguna.

Según expertos externos a Facebook que analizan el tráfico de internet, ese cambio de configuración provocó problemas en el sistema de asignación de dominios (DNS), también conocido como “listín telefónico de internet”, que traduce el nombre que escribimos en el navegador a una dirección de números donde está el servidor, en este caso de Facebook. Como lo relata El País de España, el problema no era únicamente que el tráfico no supiera a qué dirección ir, porque no tenía acceso al DNS, sino que tampoco sabía qué camino tomar hacia allí: además de borrar el destino, se habría quemado el mapa. Esa ruta de navegación está gestionada por un oscuro protocolo llamado BGP (Border Gateway Protocol o “puerta de enlace frontera”), cuyos detalles de funcionamiento son a menudo desconocidos incluso para los informáticos y eran este lunes objeto de vivo debate entre ingenieros.

Impacto en las nuevas generaciones y en los jóvenes

Otro de los sectores que vio casi que el final del mundo, fueron los jóvenes, quienes como popularmente se les dice “nacieron con el celular debajo del brazo”, generaciones como Millennials, la generación Z, los ‘boomers’, que son generaciones tecnológicas, vieron impactadas sus costumbres de navegar hasta por más de 13 horas en las redes sociales buscando contenido de entretenimiento, noticioso, deportivo, musical, entre otros.

La dependencia a los celulares se ha incrementado a tal punto que se convierten en uno más, en un acompañante y compañía. Por esto los jóvenes de hoy en día encuentran en las redes enseñanzas sobre estilos de vida y comportamientos; lo cual lleva a la necesidad de tenerlo consigo mismo, cargarlo para cualquier momento, lugar o circunstancia.

Según expertos en salud mental, todos necesitan un respiro de las demandas de intimidad y conexión; tiempo a solas para reorganizarse, reponerse o simplemente relajarse. Cuando no se tiene eso, es fácil convertirse en alguien emocionalmente agotado y terreno fértil para que se reproduzca la ansiedad.

Una de las acciones que se vio afectada, y de la cual dieron cuenta muchos usuarios, fue la no comunicación inmediata para temas puntuales de emergencia y la imposibilidad de establecer contacto con familiares y amigos en el extranjero.

Una gran cantidad de usuarios, al no estar en la tónica, no tener el interés y el aprendizaje por buscar otras formas de entretenimiento y educación, migraron a otras plataformas digitales, sin importar y aprovechar la interacción con otras personas y entornos.

El fenómeno de la adicción a Internet y a las redes sociales trae consigo consecuencias en la esfera personal, social y emocional de las personas, por el hecho de que sus habilidades sociales e interacciones se ven afectadas, así como la constante preocupación de repetir dicha conducta de consumo.

Así pues, para analistas e investigadores en psicología clínica, la dependencia de las redes sociales está ya instalada cuando se produce un uso abusivo asociado a una pérdida de control, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión e irritabilidad) ante la pérdida temporal de conexión; se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión a las redes sociales para sentirse satisfecho) y de ahí derivan consecuencias negativas para la vida cotidiana de la persona afectada (salud, familia, escuela y relaciones sociales).

Volver al uso de los correos electrónicos y llamadas telefónicas fue notoria tras la caída de las redes más usadas a nivel mundial.

Descanso y desconexión

Lo acontecido el pasado lunes en gran parte del día, fue para muchos algo muy positivo, el hecho no estar literalmente “pegado en el celular”, no escuchar los zumbidos, tonos, ni vibraciones de mensajes y notificaciones fue completamente asombroso y placentero; puesto que por un largo tiempo, quienes pudieron, trabajaron mucho mejor, leyeron partes de libros, hicieron llamadas, se abrieron paso a conversaciones cara a cara sin la interrupción de los dispositivos móviles.

Muchos sacaron provecho de la caída global de las redes sociales de mensajería instantánea, y supieron utilizar y recordar otras herramientas de comunicación y aprendizaje, lo cual fue muy significativo y destacado para muchas personas.

Reacciones de los usuarios de las redes sociales

  • Eliber Alejandro: yo trabajé más cómodo sin las redes sociales, menos presión y no me afectó la caída de las mismas.

  • Eltor Cido: cero afectación, es más, se puede decir que las personas estuvieron más atentas a los demás y a sus alrededores porque les quitaron su droga por un momento.

  • Eduar Andrés Becerra Agudelo: la caída de esto me llevó a 10 años atrás cuando todo era por llamada, me dio la oportunidad de escuchar gente que solo escribe y hoy en día somos red social independientes.

  • Delis Agudelo: entiendo que para muchos sea un alivio, pero a otros nos perjudica ya que nuestra labor depende 90% de las redes, y nos afectó considerablemente.

  • Liliana Gil: antes se vivía sin redes sociales y no pasaba nada, no se porque ahora tendría que afectar en algo, antes mejor, menos contaminación mental, ojalá volviéramos a los tiempos de antes.

  • Elizabeth Herrera: ojalá pasara un mes entero para que los que dependen tanto de esto y andan como zombis reaccionen y se den cuenta de cuán rápido se va la vida y la importancia de vivir y compartir con la familia.

  • Felipe Molina: con respeto ante todo, cómo es posible que alguien gane millones de dinero solo por publicar pendejadas; cuando hay tanta gente con hambre, cuando una persona debe trabajar 12 horas para ganarse una marañita, el internet es un cáncer silencioso, ya la gente hoy día no puede vivir sin esta tecnología.

  • LauRiita Jimenez: afecta mucho porque mucha gente estudia y trabaja, pero sería muy bueno si nos quedáramos un mes sin eso, la sociedad sería diferente ya sería a la manera antigua con mensaje de texto o llamadas porque la sociedad está muy perdida en las redes sociales.

  • Maria Adiela Giraldo Alvarez: a mi no me afectó, más bien fueron unas horas en las que mis hijas se despegaron del celular.

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