Tener un perro contribuye a la salud del ser humano

Compartir la vida con una mascota aporta a las personas incontables beneficios.
Más allá del lazo emocional que se establece entre un perro y su amo, estudios han probado que los animales no solo contribuyen a mejorar los estados de ánimo, sino que también aportan un efecto altamente positivo para la salud.
De allí que existen diversos programas en los que el animal ayuda a tratar cierto tipo de disfunciones, es lo que se conoce como Terapias Asistidas por Animales de Compañía. Una mascota aporta alegría, hace compañía y ofrece su cariño incondicional, pero muy pocas personas saben que la convivencia con un animal se convierte a su vez en una provechosa fuente de salud; cuidar de él hace que mejore su estado físico y mental.
Se ha demostrado que al acariciarlos se reduce la presión arterial y consigue un efecto relajante, lo que les convierte en toda una medicina contra el estrés. También ha quedado probado que la compañía de un perro es una gran ayuda en la recuperación de enfermedades, pues las personas que poseen un peludo superan más rápido un infarto o una intervención quirúrgica.