Los caballos, entre los animales más imponentes

Son diversos los cuidados que se deben tener para el bienestar de los caballos, animales imponentes y visualmente bellos que no pueden faltar en las fincas cafeteras. Hay distintos aspectos externos que dan cuenta del óptimo estado de salud de estos animales, que pueden servir de alerta en caso de que algo no esté bien.

Un caballo sano presenta ojos brillantes, tejidos elásticos, pelaje lustroso y sin caspa, el color de las encías tiene que ser rosado.

Qué debe comer un caballo
La comida, el agua y la sal son alimentos esenciales en los cuidados básicos de cualquier caballo. Veamos cuál es la cantidad adecuada en cada caso.

La alimentación de un caballo variará en función de distintos factores. El tamaño, el peso, la raza, la edad e incluso la actividad física, son algunas de las características que debemos tener en cuenta antes de empezar a alimentar al caballo.

Consejos para velar por su estabilidad

* Cuando el caballo se encuentre saludable, coma con apetito y masticando bien la comida, en este caso, si luego de alimentarse observa que han caído muchos granos al piso, es preciso corroborar el buen estado de sus dientes y muelas.

* Cuanto esté en la tarea de limpiar los cascos del animal, es necesario verificar que sus extremidades no sienten calor pues esto estaría indicando algún inconveniente.

* También es recomendable pintar al menos una vez al año la caballeriza, ya que la pintura desinfecta y acaba con cualquier bacteria.
* Mantener limpio el comedero y el bebedero, con limpiarlo un par de veces a la semana para quitar bien los restos de comida que pueda haber es suficiente.

* Normalmente, el caballo por lo general no suda, de lo contrario podría estar en presencia de algún padecimiento. Tenga en cuenta que este tipo de animales posee una temperatura media de entre 37 y medio a 38 grados, de modo que si tiene más o menos temperatura de la indicada, lo más aconsejable sería realizar una consulta con el veterinario.