Cuidado con las alergias alimentarias

La elección del cuido debe establecerse teniendo en cuenta la alergia de la mascota. No a todos los perros o gatos les sientan bien los mismos tipos de alimentos y pueden presentar reacciones a algún ingrediente específico. Si este ingrediente al que es alérgico se lo damos de su plato, también será fatal.

Las alergias alimentarias son más comunes de lo que parece. Los principales síntomas pasan por problemas de piel, del tracto gastrointestinal y los de oído. Muchas veces, para el propietario del animal con algún tipo de alergia es difícil descubrir estas alergias si no han sido diagnosticadas por un veterinario.

El veterinario puede determinar la alergia alimentaria mediante dos vías:
1. Recetándole un alimento hipoalergénico (especial para alergias) y comprobar si, tras mínimo ocho semanas, la mascota ha mejorado de sus síntomas.

2. Haciéndole una prueba de sangre. La sangre que se le extrae al animal será expuesta a diferentes sustancias para determinar su respuesta y dar con la proteína que causa esa alergia.

La alergia alimentaria no es algo que se aprecie inmediatamente. Puede aparecer tras muchos años, incluso habiendo estado consumiendo el mismo alimento. No supone una amenaza para la vida del animal, pero es conveniente que en cuanto note algún tipo de reacción en su piel, patas (se las lame mucho), oído o algún tipo de dermatitis lo lleve al veterinario para que pueda detectar lo antes posible qué es lo que le causa la reacción.