Si bien no tiene cura, un tratamiento oportuno de hemofilia salva vidas

La hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario en el cual la sangre no se coagula de manera adecuada. Esta puede causar hemorragias difíciles de controlar tanto espontáneas como después de una operación o de tener una lesión por leve que sea. En el mes de abril se conmemora el Día Mundial de la Hemofilia la cual invita a estar alerta.

La característica más frecuente de esta enfermedad es la tendencia a las hemorragias, las cuales se pueden producir de manera interna (dentro de las articulaciones, los músculos, no siendo siempre visibles) o externa (producidas por un orificio natural del cuerpo como nariz, boca, oídos, encías o a través de una herida.

Condición de carácter hereditario

En el mes de abril se conmemora el Día Mundial de la Hemofilia, una iniciativa para concientizar sobre esta enfermedad y otros trastornos hemorrágicos hereditarios. Según el más reciente informe de la Cuenta de Alto Costo, CAC, para el periodo 2020 se reportaron un total de 4.606 pacientes con coagulopatías en Colombia y de estos, 2.521 personas fueron reportadas con hemofilia, representando un incremento de nuevos casos del 5,91% frente al 2019.

“Esta fecha hace hincapié en reforzar el conocimiento de la enfermedad, favorecer los diagnósticos tempranos, identificar en la familia alteraciones de la coagulación y velar que los tratamientos sean usados de manera correcta”, explicó María Beatriz Ruiz Villa, coordinadora de la Unidad de Hematoncología Pediátrica de la Clínica Los Rosales.

Gracias al diagnóstico y tratamiento oportuno, la calidad de vida de los pacientes con hemofilia mejora sustancialmente.

Diagnóstico

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza tomando una muestra de sangre y midiendo el grado de actividad del factor. La hemofilia A se diagnostica haciendo pruebas del grado de actividad de coagulación del factor VIII, mientras que la hemofilia B se detecta midiendo el grado de actividad del factor IX.

En Colombia, el 82% de los pacientes con hemofilia tienen hemofilia tipo A. De este grupo, cerca del 56,7% tienen una forma severa de la condición.

Según la oncóloga pediatra, “los trastornos hemorrágicos se pueden presentar especialmente en articulaciones como las rodillas, los tobillos y los codos. Ese sangrado interno puede dañar los órganos y los tejidos, y puede poner en riesgo la vida del paciente”.

Un diagnóstico adecuado y temprano le permitirá al paciente tener la mejor opción terapéutica. La confirmación del diagnóstico se realiza a través de la cuantificación del factor de coagulación.

“El tratamiento se enfoca principalmente en prevenir y tratar las hemorragias; vale la pena mencionar que la enfermedad se transmite de madre a hijo y afecta, en la mayoría de los casos los hombres”, indicó la especialista.

Por lo general la hemofilia impacta a los hombres, en Colombia, el 94,34% de los casos prevalentes en pacientes son del género masculino.

Incidencia del Covid-19

Con la llegada de la pandemia, este tipo de enfermedades crónicas han pasado a un segundo plano, debido al direccionamiento de los esfuerzos del sector salud por contrarrestar el avance del virus. Por este motivo y con el objetivo de generar conciencia en la población frente al control de la enfermedad en el contexto del Covid-19.

Según la Federación Mundial de Hemofilia un paciente hemofílico que llegue a contraer Covid-19, debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones.

  1. El acetaminofén reduce la fiebre sin inhibir la respuesta inflamatoria necesaria para combatir al coronavirus y se recomienda para las personas con trastornos de la coagulación.
  2. Generalmente, no se recomiendan ni el ibuprofeno ni otros fármacos antinflamatorios no esteroides, ya que podrían incrementar la hemorragia debido a que inhiben la función plaquetaria.
  3. Algunos médicos recomiendan terapia profiláctica y el mantenimiento de concentraciones de factor más elevadas como precaución ante una posible hemorragia pulmonar debida al grave daño que causa el SARS-CoV-2, y al incremento de la presión sanguínea en el cerebro producida por la fuerte tos y el sonarse la nariz, los cuales también podrían provocar una hemorragia.

Vacunación contra la Covid-19 en pacientes con tratamiento anticoagulantes o trastornos hemorrágicos

Las personas con trastornos de la coagulación no corren un mayor riesgo de contraer Covid-19 o de presentar una forma grave de la enfermedad.

La vacuna deberá aplicarse por vía intramuscular. Además, es clave hacer presión en el sitio por 10 minutos, a fin de reducir el sangrado e inflamación. Asimismo, realizar autoinspección 2 y 4 horas después de la aplicación, asegurando de que no haya hematoma. Cabe destacar que la molestia en el lugar de la punción, 1 – 2 días posteriores a la inyección, no debería ser motivo de alarma a menos que empeore y esté acompañada de inflamación.

Los pacientes deben comunicarse con su médico o acudir a urgencias si presentan una reacción alérgica. Aquellos con historial de reacción alérgica a concentrados de factor de coagulación de vida media extendida deberán conversar con su médico acerca de la elección de la vacuna.

Compartir