La salud mental debe tener una atención oportuna y especializada en todos los casos

La coyuntura y la compleja situación social actual ha traído tensiones y estrés para las personas, sumado a esto, están las cuarentenas, restricciones de movilidad, problemas económicos, incertidumbre y la ansiedad de terminar contagiado de Covid-19, dejando como consecuencia problemas en la salud mental.

Uno de los temas que más preocupa, es el estado de la salud mental; puesto que los padecimientos que más se presentan en las personas son ansiedad, desesperanza y estrés.

Los niveles de ansiedad, estrés e incluso pánico debido a la pandemia y las complicaciones sociales, son causantes de episodios que pueden afectar a cualquier persona.

En el último año se han incrementado quejas asociadas a problemas familiares, todo lo que tiene que ver con patrones de crianza, alternar todo el estrés asociado a estar viviendo y trabajando en el hogar de forma permanente en multitarea”, explicó Sonia Rodríguez Rodríguez, docente de Psicología de la Universidad Antonio Nariño.

Así mismo la especialista manifestó que para el caso de las crisis de ansiedad, se debe a una respuesta súbita de miedo o malestar que llega a su máxima expresión en pocos minutos y puede estar acompañada de palpitaciones, aumento de la frecuencia cardiaca, temblores, sensación de ahogo, falta de aliento, atragantamiento, presión o malestar en el pecho, náuseas, molestias abdominales, sensación de irrealidad, despersonalización, miedo a perder el control, temor a morir, sensación de entumecimiento u hormigueo, escalofríos y sofoco.

En estos casos es fundamental el aporte de los mayores, acudientes, madres y padres de familia.

Lo que se deba hacer es una naturalización de las emociones, las cuales a veces son satanizadas, entonces estar triste y molesto pareciera que no fuera válido, por ello justamente la invitación para los grupos familiares es que la emoción se exprese de forma transparente, que es válido sentirse mal y es importante que cuando las tensiones se acumulen, busquemos ayuda porque hemos visto un aumento significativo de los casos de violencia no solo dirigido a los menores de edad sino en relaciones de pareja”, indicó Rodríguez.

Prioridad ante la coyuntura actual

Lo que viene cuando pase la pandemia son los rezagos del aislamiento, el temor prolongado y el miedo, por ello es crucial poner en práctica estrategias preventivas.

Lo primero es recordar que probablemente no está ante una situación de peligro inminente, luego identificar esos pensamientos atemorizadores, para lograr un control y contrarrestar la situación. Otro consejo es tener un proceso de respiración lenta y relajada, para eso un buen ejercicio puede ser imaginar que un globo se infla y desinfla, por lo general, a medida que el tiempo transcurre, la persona se empieza a sentir mejor”, manifestó la experta.

Es relevante resaltar, que, si alguien tiene alguna predisposición a sufrir algunos de estos episodios, lo mejor es no ver noticias todo el tiempo. Puede informarse de otras maneras como, por ejemplo, consultando la postura de académicos que reflexionan sobre los diferentes asuntos, “es pertinente para estar al tanto de la situación, pero sin dejarse contagiar del tono emocional que acompaña los medios de comunicación”, dijo.

Si se dedica mucho tiempo del día a revisar constantemente las redes sociales, las labores y estados de ánimo se pueden ver afectados. Es necesario, además, hacer un ejercicio crítico sobre la información que usted está recibiendo. Recuerde que no todo lo que se consume es verídico y no todo lo que se ve es bueno para la salud.

Es prudente generar espacios de bienestar, tener oportunidad de interactuar positivamente en la familia, conversar y escuchar las inquietudes que tienen los otros, y hacer ejercicios de relajación y meditación ayudan a contener el malestar emocional”, dijo la especialista.

Coartar la expresión nunca es una salida, ya que solo genera acumulación de tensión y aumenta la posibilidad de una escalada de violencia. En esta medida, es imperativo permitir la libertad de expresión, desarrollar una actitud de escucha abierta y dar espacio para la negociación, posibilitar los espacios de transformación social para reducir las tensiones.

Priorizar una atención especializada y oportuna será determinante para estabilizar la salud mental de las personas que han visto afectada las emociones.

En el caso de los más pequeños

La salud mental de la niñez es un tema de cuidado, situaciones que también necesitan de un seguimiento. Los chicos son “esponjas” y en este sentido, absorben todo lo que ven, desde las conductas hasta cómo aprender a demostrar lo que sienten.

Cuando los menores ven que sus padres expresan las distintas emociones, aprenden que es parte de la vida y que está bien comunicarlas. Es bueno que identifiquen los diferentes tipos de emoción, reconozcan las circunstancias que las generan, las acepten y reaccionen frente a las mismas.

Es curioso porque la primera descripción que hacen muchos en consulta es un estado de soledad permanente, a pesar que están todos en casa cada uno tiene su rol y los más pequeños se quejan por no tener espacios de socialización y no tener una sensación de una compañía plena en el hogar”, puntualizó Rodríguez.

Desde el inicio de la cuarentena se han incrementado las solicitudes para la atención de la salud mental. Las universidades que tienen facultades de psicología, en su mayoría, cuentan con centros o servicios de atención psicológica, en donde están atendiendo casos de personas que requieren acompañamiento. Los ciudadanos deben saber que estos sitios pueden brindarles una asistencia

En el último año se ha evidenciado un crecimiento del 30% en consultas de salud mental, el diagnóstico más frecuente está relacionado con depresión, ansiedad y casos de violencia intrafamiliar. Por ello la invitación a todos los ciudadanos a buscar servicios de atención en salud mental en caso de ser necesario y presentar ciertas manifestaciones emocionales.

Compartir